El exagregado cultural iraní en Argentina Mohsen Rabbani, principal sospechoso por parte del fiscal fallecido Alberto Nisman del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) que en 1994 causó 86 muertos, comentó que el funcionario pudo haber sido asesinado.
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"Creo que lo mataron para que no se sepa la verdad, para que no se sepa que tenía las manos vacías, porque él le pagaba a mucha gente y ese dinero lo mandaban de Israel", aventuró el clérigo en diálogo con Radio 10.
Quien fuera consejero cultural de la Embajada de Irán en 1994 consideró que el fiscal Nisman, que lo acusó de ser el autor intelectual del ataque a la AMIA, pudo también haber sido inducido al suicidio "porque no tenía nada de pruebas".

Como responsable de la Unidad Fiscal de Investigación encargada de esclarecer el atentado de 1994 a la sede de la AMIA, Nisman acusó cuatro días antes de morir a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) de encubrir a funcionarios iraníes acusados por la justicia argentina de estar detrás del ataque.

El fiscal fue hallado muerto de un tiro en la sien detrás de la puerta cerrada de su baño el 18 de enero de 2015, un día antes de sustentar su denuncia ante el Congreso.

A una semana del quinto aniversario de la muerte de Nisman, Rabbani también se preguntó "¿por qué cuando tenía que testimoniar, o aclarar a los diputados que podían hacer preguntas muy precisas, lo mataron?".

El procesamiento contra la ahora vicepresidenta Fernández de Kirchner se basó en un memorándum que firmó en 2013 con el Gobierno del entonces presidente iraní Mahmud Ahmadineyad para habilitar los interrogatorios de los iraníes acusados.

El memorándum no llegó a entrar en vigor porque no fue ratificado por el parlamento iraní y fue después declarado inconstitucional por la justicia argentina.

El exagregado cultural fue claro al asegurar que "Irán no tiene nada que ver con el tema de la Amia".

Argentina e Irán tenían "buenas relaciones antes del atentado a la AMIA", pero "a los norteamericanos no le gustaban estas relaciones", señaló Rabbani.

Una autopsia realizada en 2015 por los 13 miembros del Cuerpo Médico Forense, bajo la órbita de la Corte Suprema de Justicia, no observó indicios de la participación de una segunda o tercera persona en la muerte del fiscal.

Pero en junio de 2018, un tribunal de segunda instancia, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, concluyó que el fiscal fue asesinado como "consecuencia directa" de su denuncia contra la entonces presidenta por supuesto encubrimiento del atentado a la AMIA