Junqueras recibe tímidos abucheos cuando reivindica la mesa de negociación con el Gobierno en el acto en Perpiñán.
Puigdemont llama al separatismo a prepararse para ganar la
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Intervencion del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en el acto del Consell per la República en Perpignan (Francia).
Carles Puigdemont y JxCat han iniciado el camino hacia las elecciones catalanas con ataques tanto a la vía dialogada de ERC como al Estado. Los neoconvergentes no lograron bloquear ni imponer sus condiciones en la mesa de negociación puesta en marcha el miércoles y hoy han aprovechado para saldar cuentas en un multitudinario mitin en Perpiñán (Francia), que ha congregado, según los organizadores, a 200.000 personas. El expresident ha regresado a la vía dura, que había amagado con aparcar tras la reunión de Moncloa, en la que Quim Torra, por ejemplo, moderó ostensiblemente el tono, y ha vuelto a amenazar con dinamitar los puentes de diálogo con el Gobierno. De hecho, ha llamado al independentismo a prepararse para la "lucha definitiva" contra el Estado.

La mesa de negociación se ha convertido en el nuevo campo de enfrentamiento entre JxCat y ERC y hoy ha sido el eje de las diferencias. Los exconsellers Clara Ponsatí y Toni Comín -ahora eurodiputados neoconvergentes- han precedido a Puigdemont y han mostrado un tono aún más duro. Ambos, en la línea de Puigdemont, han apelado al independentismo a prepararse para dar la batalla al Estado: Ponsatí ha apelado a ponerse a punto para el "próximo embate" y la ruptura con el Estado, mientras que Comín ha reclamado "sacrificios y compromisos".

Ponsatí ha ido más allá y ha atacado a ERC al pedir al independentismo que no se deje "enredar" por la mesa de diálogo, una vía que considera inviable y solo sirve para que Pedro Sánchez "gane tiempo". "No sirve de nada aplazar la independencia", ha asegurado, después de elogiar, entre otras cosas, a los jóvenes que sembraron el caos en la plaza Urquinaona de Barcelona tras la sentencia del "procés". Comín también ha cargado contra el PSOE, recordando que apoyó la aplicación del 155.

Entre los encendidos parlamentos de ambos, que han tenido como objetivo desacreditar abiertamente la vía dialogada de ERC y al Gobierno y agitar al público, que ha jaleado con intensidad cada intervención de JxCat mientras ha respondido con algún abucheo a Oriol Junqueras, se han ido sucediendo las intervenciones, a través de vídeos grabados, de algunos presos independentistas. De entre los políticos encarcelados, toda la expectación ha estado depositada sobre Junqueras: el clima de hostilidad se ha hecho notar desde el primer momento, ya que su intervención ha sido recibida con mucha más frialdad e, incluso algún abucheo. Sobre todo, cuando ha reivindicado la mesa de negociación. "Cuando somos muchos y actuamos coordinados, tenemos fuerza para hacer al Estado a hacer cosas que nunca hubiera hecho, es así como le hemos sentado a negociar", ha dicho.

Como colofón ha intervenido Puigdemont. No se ha referido a la mesa de negociación, pero tampoco ha mostrado un tono conciliador. "Ya no nos pararemos ni nos pararán", ha avisado Puigdemont, que ha asegurado que la "república catalana independiente es la única garantía para poner fin a un régimen monárquico heredero del franquismo". "El Estado solo escucha la voz de un pueblo movilizado", ha añadido, en un llamamiento al independentismo para que no desista.