A partir de abril, incluso las provincias más equilibradas en sus cuentas, enfrentarían dificultades para cubrir los gastos corrientes. La necesidad de dinamizar las economías y la posibilidad de emitir cripto-patacones.

Gobernadores argentinos analizan la posibilidad de emitir criptopatacones

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela con Alberto Fernández en Olivos.

Las criptomonedas llegaron para quedarse porque superan al papel moneda en sus prestaciones. Su seguridad y su trazabilidad generan interés en la demanda. Y la autonomía de las decisiones de emisión de cualquier banco central fascina a los más libertarios. Pero también ofrecen la posibilidad de que se emitan como un bono con garantía de rescate que aceite la economía local en tiempos de sequía de pesos y en eso radica su atractivo para los gobernadores.

Para las provincias, las cuasi monedas son una posibilidad cada vez más cercana. Cada día que se demora la discusión de la deuda externa nacional, se aleja el horizonte de poder volver a contar con recursos contantes y sonantes con los que hacer frente al gasto corriente. Y con las paritarias pisándoles los talones a los gobernadores, sin posibilidades de incrementar la recaudación sin afectar la ya golpeada producción y sin financiamiento del Tesoro Nacional, las opciones que quedan son pocas.

En algunos casos, podrán conseguir que Guzmán les dé un aval para la emisión de deuda en el mercado local, como ya lo hizo con Arcioni. Eso permitiría estirar un tiempo más el precario balance fiscal de las provincias. En otros casos, el camino será el default o "reperfilamiento" de los vencimientos de deuda con los bonistas para priorizar el pago del gasto corriente -en esencia, los sueldos de los estatales- sobre el servicio de la deuda, tal y como viene promoviendo el ministro de Economía. (Y es factible que en más de un caso esto no alcance, como ya le pasó a Chubut.) Y la tercera vía, es el pago con cuasi monedas.

La Rioja, por ejemplo, postergó el pago del vencimiento de su único bono tradicional bajo ley Nueva York la semana pasada y se sumó a Arcioni y a Kicillof en el llamado a bonistas para la reestructuración de sus pasivos.

"Esa opción siempre está, pero es la última y estamos esperando que el gobierno nacional cierre la reestructuración de la deuda relativamente rápido para no tener que llegar a esa instancia", reconoció a LPO un importante funcionario provincial.

Por eso los cripto-patacones aparecen como una novedosa opción que ya llamó la atención de dos provincias y varios municipios. Marcos Paz, por ejemplo, ya tiene un sistema de billetera virtual con dinero virtual para fomentar la economía municipal. La primera partida emitida cuenta con el respaldo municipal y los que la acepten como forma de pago en lugar de pesos, pueden usarla para pagar las tasas municipales.

En un sistema cerrado como ese, tarde o temprano, el municipio acaba recaudando de tasas lo mismo que desembolsó de antemano en forma de cripo-patacones, además de asumir un costo por el desarrollo de la aplicación y el mantenimiento de las billeteras virtuales de los usuarios, que son sin costo para los contribuyentes.

"El motivo principal por el que las provincias se interesan en este tipo de activos es el de fomentar el movimiento de la economía local, no el pago de los salarios", dijo a LPO Ignacio Vitale, experto es criptomonedas.
'El motivo principal por el que las provincias se interesan en este tipo de activos es el de fomentar el movimiento de la economía local, no el pago de los salarios', dijo Ignacio Vitale, experto es criptomonedas.
"Además, al utilizar este tipo de tecnología lo que se logra es no cometer los errores del pasado. Ya no se necesitaría salir a emitir pesos para ir a rescatar patacones", agregó.

Pensado en un caso provincial -y más en el caso de una provincia sin posibilidades inmediatas de recuperar el superávit fiscal para el rescate de los cripto-patacones, el incentivo a que los comerciantes acepten la moneda virtual puede ser que se los beneficie con la posibilidad de minar nueva moneda, lo que equivaldría a aliciente fiscal para el comerciante (por cobrar 100 criptoactivos puede emitir 2 más y usar los 102 para cancelar impuestos provinciales).

"Esa es una opción, otra es que sea con igualdad de comisiones para los comerciantes que la acepten como medio de pago. Las opciones son muchas y lo evalúa cada provincia de acuerdo a sus intereses y posibilidades: puede ser para el pago de impuestos, para dar descuentos sobre la compra de productos locales o bienes de la canasta básica o combustibles", aclaró Vitale.

La propuesta, en definitiva, ya fue evaluada por dos provincias y las razones para emitirlas se imponen hasta tanto el gobierno termine de reestructurar la deuda externa: permitirían dinamizar la economía y también reducir las necesidades de pesos físicos de cada tesoro provincial.

De momento, todavía no hay un marco legal que defina el uso de este tipo de activos: el puntapié inicial para el tratamiento de una ley marco se dio en 2018 y durante 2019 expertos y universidades estuvieron trabajando en su creación, por lo que este año debería presentarse en el Congreso un proyecto que les dé institucionalidad a los criptoactivos.

Una vez que exista marco regulatorio y autoridad de control, incluso el Estado nacional podría emitir su propio criptoactivo, tal y como viene postulando el ex banquero central, Martín Redrado, para incentivar el consumo y reactivar la economía.