La migración se detiene: el coronavirus lleva las llegadas a mínimos históricos en Italia. La llamada ruta del Mediterráneo Central, cuyo punto de destino final es Italia, ha tenido un parón inusual en un año en el que se estaban multiplicando las llegadas por mar.
Un grupo de inmigrantes rescatados en el Mediterráneo en una imagen de archivo.
© EFE
Un grupo de inmigrantes rescatados en el Mediterráneo en una imagen de archivo.
Italia es el único país de la Ruta Mediterránea en no haber recibido ni un solo inmigrante ilegal dentro de sus fronteras entre el 2 y el 8 de marzo, según el último informe de la Unión Europea basado en los datos proporcionados por el Ministerio de Interior italiano. El informe de la Comisión Europea señala que en ese periodo de tiempo hubo en España 349 desembarcos; 970, en Grecia y 34, en Malta. Sin embargo, la llamada ruta del Mediterráneo Central, cuyo punto de destino final es Italia, ha tenido un parón inusual en un año en el que hasta esa semana se estaba multiplicando la llegada de inmigrantes respecto a 2019.

"Durante el periodo mencionado, solo 34 inmigrantes han llegado por la ruta del Mediterráneo Central (todos a Malta), comparados con las 212 llegadas (todas a Italia) de la semana previa. El número total de llegadas en 2020 vía la ruta del Mediterráneo Central a Italia y Malta es de 3.576, por las 472 llegadas en el mismo periodo de 2019. El número total de llegadas a Italia en 2020 es de 2.533, por las 355 que se produjeron en el mismo periodo de 2019", señala el documento.

En Malta, puerto previo de entrada a Italia en el que se ven atrapados los inmigrantes a la espera de dar el salto continental, el número total de llegadas en 2020 es 1.023, a diferencia de las 137 del año anterior.

Sin embargo, todo ese flujo migratorio constante de las últimas semanas se ha visto detenido en Italia de forma abrupta, hasta dejar el contador a cero, coincidiendo con el estallido de la crisis del coronavirus. Los últimos días de febrero ya hubo diversas polémicas sobre esta cuestión. Varios desembarcos de las naves de rescate Ocean Viking y Sea Watch, que operan en la zona, provocaron que el propio presidente de la región, Nello Musumeci, manifestara:
"Hago un llamamiento al primer ministro Conte. El Gobierno regional siciliano ha tenido una actitud responsable hacia la gestión unitaria de esta emergencia, pero se necesita reciprocidad. Lo dije ayer y lo repito hoy: en un contexto de alarma como el presente, parece un desafío para el pueblo siciliano pensar en desembarcar a otros 194 migrantes en Sicilia. Una cuarentena a bordo de la nave es esencial o, si las autoridades creen que el barco no lo permite, se debe hablar con las autoridades competentes y que se dirijan a otros puertos".
El mandatario, en otra comparecencia posterior ante los medios, remarcó que "creemos que cualquier llegada de inmigrantes a las costas sicilianas debe prever, en el interés también de los propios inmigrantes, una prudente cuarentena y toda la atención médica necesaria prevista a bordo de la misma nave".

La postura del presidente regional siciliano encontró pronto un aliado en el secretario general de la Lega y exministro de Interior, Matteo Salvini, que manifestó: "El gobernador Musumeci tiene razón. No es posible que en un momento como este el gobierno permita el desembarco de otro centenar de inmigrantes. Que se despierte Europa y se hagan ellos cargo. Es una situación triste y grotesca. Sicilia no puede ser transformada en una isla en cuarentena y con mayor razón en este momento. Los puertos italianos deberían estar cerrados".

Por su parte, el Sea Watch declaró que "en cumplimiento de las precauciones sanitarias, creemos que es discriminatoria la aplicación exclusiva de medidas de precaución sobre las naves de las ONG".

Los barcos de las ONG, en puerto

Finalmente, ante la magnitud de la crisis, parece que todas las naves han dejado de operar en la zona. "Ni siquiera Alarm Phone, la centralita de los inmigrantes, ha señalado que hubiera una embarcación en dificultad en esta parte del Mediterráneo. Los barcos de las ONG están todos en los puertos. En Pozzallo se encuentra el Ocean Viking, que terminó el 8 de marzo su cuarentena tras el desembarco de inmigrantes el 23 de febrero. En Messina, la Sea Watch 3, termina su cuarentena este jueves tras el desembarco de 121 inmigrantes el 26 de febrero. El Open Arms está en España realizando labores de manutención", explica un artículo del periódico 'La Stampa' hablando de la situación de las naves de rescate.