
La declaración continuaba: "Llamé al doctor, y se llevaron a mi hijo a la unidad de cuidados intensivos. Estuvo allí durante una hora y media, y después recibí la notificación de que había muerto". En el hospital, por el alto número de casos, la muerte del niño de cinco años fue contabilizada por el coronavirus, y el funeral, celebrado de forma normal el día siguiente.
Remordimientos
Toktas volvió a casa con el resto de su familia, pero lleno de remordimientos, después de algo más de una semana, fue a la policía a confesar.
Ahora está acusado de homicidio y su caso irá a juicio. "Estaba en casa sentado con mi mujer y pensé y me di cuenta que no estaba cómodo con la situación -continuó Toktas-. Por esto vine a comisaría. Tengo dos hijos. No tengo ningún problema mental. No tengo ningún problema ni con mi mujer ni con ningún otro niño. Entiendo que mi hijo no murió de forma normal. Esta es la verdad. Mi hijo no murió por una negligencia [como fue primeramente estipulado]. Yo maté a mi hijo".



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