La Dirección General de Consumo abrirá un expediente enseguida que las personas afectadas presenten una denuncia.
La agenda de fragmentar España continúa: El Gobierno balear investigará si un empleado de una gasolinera se negó a hablar en catalán a dos clientas
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El empleado se habría negado a poner gasolina a una mujer que le pidió en catalán « vint euros de norant-cinc »
El director general de Consumo del Gobierno balear, Félix Alonso, ha anunciado este lunes a través de su cuenta oficial de Twitter que prevé investigar el caso de un empleado de una gasolinera de Palma que, supuestamente, se habría negado a dirigirse en catalán a dos clientas que al parecer se expresaban sólo en dicha lengua.

«Enseguida que llegue la denuncia de las consumidoras, la Dirección General de Consumo abrirá un expediente para garantizar los derechos fundamentales que recogen la Constitución y el Estatuto», ha señalado Alonso en su tuit, para añadir que su departamento «actuará con contundencia ante la vulneración de derechos fundamentales; también de los lingüísticos».

Según publicó ayer el medio en catalán «Diari de Balears», este domingo al mediodía se habría producido un «doble caso de discriminación lingüística» en una gasolinera ubicada en el extrarradio de la capital balear. Así, según el citado rotativo, un empleado se habría negado a poner gasolina a una mujer que le pidió en catalán «vint euros de norant-cinc», si bien dicha mujer le aclaró enseguida al trabajador en castellano que había dicho «nueve cinco» un instante antes.

«Yo soy español. Dímelo en español, que estamos en España», habría sido la respuesta de ese empleado. «Bueno, te lo dicen una vez y lo aprendes», le replicó en ese momento, supuestamente, otra clienta. «Ni quiero ni me interesa, estamos en España y yo sólo voy a hablar español», reiteró ese trabajador en ese momento.

Controversia lingüística

Después de un rato, el empleado se habría dirigido a la segunda clienta para decirle: «Bueno, ¿qué?, ¿quieres gasolina o no?». La respuesta de la mujer fue que quería «deu euros de dièsel normal». Su petición fue respondida, al parecer, así: «En español, que estamos en España». La versión de esa clienta es que contestó al hombre diciéndole que «diésel normal suena igual en castellano que en catalán» y que le pidió que «por favor» le atendiera.

Siempre según esa versión, el trabajador habría explicado entonces que es manchego, que vino a vivir a Mallorca hace años y que no aprenderá catalán nunca porque «estamos en España» y él tiene derecho a que le hablen en castellano. En ese sentido, el hombre estaría «harto» de que supuestamente no entiendan que si él habla en castellano, le tienen que contestar en dicho idioma.

Una de las clientas explicó a «Diari de Balears» que ella misma le dijo al empleado en ese momento que quizás debería aprender cuatro palabras en catalán para trabajar en una gasolinera. «Le he preguntado si no le daba pereza tener que discutir cada vez que le pedían gasolina en catalán», puntualizó la mujer. El trabajador habría replicado justo entonces: «Me da igual explicarlo tantas veces como haga falta, que estamos en España y no tengo por qué aguantar que me hablen en mallorquín».

Por su parte, la entidad hoy independentista Obra Cultural Balear (OCB) ha emitido un comunicado en el que ha lamentado lo ocurrido, ha criticado la supuesta inacción del Govern a la hora de defender los derechos lingüísticos de los catalanohablantes y ha anunciado que a lo largo del próximo mes de julio presentará «nuevas herramientas y recursos para garantizar los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos de las Islas Baleares». Al mismo tiempo, la OCB hará públicas las «acciones emprendidas en el ámbito jurídico». Mientras tanto, «se dará cobertura legal a todas las personas que quieran denunciar agresiones o discriminaciones por razón de lengua».