Traducido por el equipo de SOTT.net en español

Los rescatistas de Nueva Zelanda tuvieron que correr contra el tiempo para salvar a decenas de ballenas piloto que quedaron varadas en la orilla de la playa en Nueva Zelanda el lunes.
The worst danger to stranded whales is overheating in the sun, as their dark skin and layers of blubber work to trap heat.
© NINA HINDMARSH
El peor peligro para las ballenas varadas es el sobrecalentamiento al sol, ya que su piel oscura y sus capas de grasa atrapan el calor.
El Departamento de Conservación (DOC) informó de que se había descubierto una manada de 49 calderones tropicales en Farewell Spit, a casi 90 kilómetros (55 metros) al norte de Nelson.

En cuanto se descubrió la manada, más de 60 personas se pusieron a trabajar para rescatar a las ballenas y devolverles la vida sana. Sin embargo, a media tarde nueve de las ballenas de la manada fueron declaradas muertas.


"Los médicos de mamíferos marinos ayudarán a reflotar las ballenas y a cuidarlas en la playa, manteniéndolas frescas y húmedas hasta que puedan ser reflotadas", informó una portavoz del DOC.

Farewell Spit es un tramo de 26 kilómetros de arena que se adentra en el mar en Golden Bay. En el pasado reciente también se han producido varamientos similares de ballenas, el último de ellos en febrero de 2017, cuando casi 700 de los mamíferos marinos vararon, con el resultado de 250 muertes.

La razón de estos varamientos de ballenas aún no está clara, ya que incluso los científicos no saben por qué esta playa específica es tan mortal. Una de las teorías que se han barajado hasta ahora es que el espigón podría estar creando un fondo marino poco profundo en la bahía que podría interferir con los sistemas de navegación por ultrasonidos de las ballenas.
Volunteer Petra Juric of Nelson attends to
© BRADEN FASTIER / STUFF/NELSON MAIL
La voluntaria Petra Juric, de Nelson, atiende a un calderón juvenil, uno de los 49 que quedaron varados.