Las conversaciones en medios occidentales sobre la posibilidad de un acuerdo de paz con Rusia y las críticas políticas y mediáticas al líder ucraniano Volodímir Zelenski en su país indican que ha perdido su valor como "títere" de las élites occidentales y que se están preparando para dejarlo, consideró el político francés Florian Philippot.
Zelenski
© AP Photo / Evan Vucci
"Ahora que Zelenski ya no es útil e irrita a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) con su terquedad, dado que el teatro del conflicto se ha trasladado a Oriente Medio, el Estado profundo quiere deshacerse de él", escribió Philippoten una publicación.

Como prueba, el político francés señaló un reciente informe del diario alemán Bild sobre la existencia de un escenario de "plan de paz secreto" y planes de Washington y Berlín para presionar a Zelenski a negociar con Rusia, así como "las crecientes críticas políticas y mediáticas" contra el mandatario en la propia Ucrania, lo que provocó que el líder, temiendo por su seguridad, comenzara a despedir a la gente a diestra y siniestra.

Francia no "debe dejarse engañar" por ser el último país 'en conflicto' con Rusia, insistió Philippot, refiriéndose al apoyo sustancial que París ha dado a Kiev.

Últimamente, los medios de comunicación occidentales han estado informando cada vez más de que Estados Unidos y la UE han comenzado a cansarse del conflicto ucraniano, y el apoyo a Kiev se está debilitando.

A inicios de noviembre, el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, el general Valeri Zaluzhni, declaró a The Economist que el conflicto en Europa oriental llegó "a un punto muerto". El propio Zelenski desmintió a su mando militar al afirmar que el conflicto no estaba "en punto muerto", además de ordenar el despido de diversos mandos militares cercanos a Zaluzhni.

Además, a esto se suma el fracaso de la contraofensiva veraniega de Ucrania y el número de bajas del Ejército de ese país. A principios de octubre, el presidente ruso Vladímir Putin declaró que la Fuerzas Armadas de Kiev registraron más de 90.000 pérdidas desde junio pasado, entre fallecidos y lesionados.