La escalada de la guerra de Israel en Gaza abre la posibilidad de un tercer frente contra la guerrilla chiíta Hizbulá en Líbano y ha alcanzado dos puntos de "estrangulamiento marítimo": en el mar Rojo, donde EEUU creó una alianza disuasiva de 10 países, y en el distante Estrecho de Malaca, en Malasia, particularmente contra el transporte de Israel.

© AFP 2023 / FELIX GARZA
Israel amenaza
abrir un tercer frente, después de Gaza y el mar Rojo (
Frente periférico de Gaza: los hutíes de Yemen ponen en jaque a Israel y al petróleo en el mar Rojo) contra
Hizbulá,
miembro del
Eje de Resistencia en
Líbano.
Tzachi Hanegbi, consejero de Seguridad Nacional de Israel,
informó que, una vez que Hamás sea derrotado en Gaza, Israel iría a una guerra contra Hizbulá.
Entretanto, los
hutíes yemeníes de Ansarolá (los
Guardianes de Dios) han bloqueado selectiva y específicamente el superestratégico
estrecho de Bab el-Mandeb a las embarcaciones vinculadas a la logística marítima de Israel.
Los combatientes de Ansarolá arguyen que el motivo de su bloqueo selectivo y específico en el mar Rojo, donde han permitido sin contratiempos el transporte del petróleo ruso en
dirección al océano Índico, se debe al
infanticidio que perpetra Israel en Gaza.
El portaviones
USS Dwight D. Eisenhower, que abandonó precipitadamente el golfo Pérsico frente a las costas de Irán, se colocó ahora frente a la costa de Djibuti, un país miembro de la Liga Árabe que comparte con
Yemen la entrada del estrecho de Bab el-Mandeb, y donde cohabitan en forma extraña varias bases militares de Tirios y troyanos: Japón, Italia, Francia, EEUU y China (sic).
Después de su visita a Israel en la que exhortó al Gobierno del primer Netanyahu a disminuir
la "intensidad" de sus bombardeos que han cobrado hasta hoy la vida de más de 20.000 inocentes civiles palestinos, cuyo 70% son niños y mujeres, el secretario de Defensa de EEUU,
Lloyd Austin, acudió a crear en Manama (Bahréin) — cuartel del Comando Central de la Armada de EEUU en el golfo Pérsico — una persuasiva coalición llamada
Operación Guardian de la Prosperidad de 10 países, incluyendo a EEUU: el Reino Unido, Canadá, Francia, Italia, los Países Bajos, Noruega, España, Bahréin e Islas Seychelles(sic), con el fin de
"asegurar la libertad de navegación en el Mar Rojo".
Llamó poderosamente la atención que los tres países árabes flamantes miembros de los BRICS —
Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos — no participen en la coalición encabezada por Washington, donde no tienen que hacer nada ni las islas Seychelles ni Bahréin, que son infinitamente más débiles que los combatientes yemeníes.
Sin formar parte de la coalición, la India ha enviado dos
destroyers con misiles guiados
frente al Puerto de Adén.A mi juicio, la selectividad y especificidad de Ansarolá es notoria contra Israel por sus exacciones en Gaza, y no tendría ninguna intención de
impedir el transporte de los BRICS por el mar Rojo.Los multimedia de la monarquía globalista británica alientan a bombardear a los yemeníes. Richard Kemp, de
The Telegraph, exulta que es "tiempo" para que
"EEUU muestre sus dientes" con el fin de "disuadir a Irán de sembrar mayor caos en el
Medio Oriente".
Siempre ha sido mi hipótesis operativa de que, detrás de la espesa cortina de humo de la enésima guerra de Netanyahu contra Hamás en Gaza, se encuentra el verdadero motivo:
la liquidación de una vez por todas de Irán por la Administración Biden.Irán constituye la intersección del nodo superestratégico de la
Ruta de la Seda terrestre de China y del Corredor de Transporte Norte-Sur que vincula a
Rusia con la
India.
En el mismo tenor, la revista de la monarquía globalista británica
The Economist, vinculada a los intereses de los banqueros Rothschild, abulta el dramatismo en el mar Rojo: "La Armada de EEUU confronta una nueva Crisis de Suez" y
"amenaza el transporte global", en analogía a la famosa
Crisis de Suez de 1956 cuando Gran Bretaña/Francia/Israel reaccionaron, sin EEUU, contra la nacionalización del estratégico canal por el entonces presidente egipcio Gamal Abdel Nasser.
El portal globalista
Bloomberg abulta el "caos del transporte marítimo en el mar Rojo", mientras
Wall Street Journal lo diluye mediante su correcta observación de que los mercados del petróleo y el gas
"reaccionan con relativa calma".A mi juicio, cuando Irán ha detectado la vulnerabilidad de EEUU y
un alza del petróleo, el precio del
"oro negro" sigue siendo el barómetro de una mayor conflagración regional, ya que su disparo ocasionaría una inflación incoercible en
EEUU, cuya obscena complicidad con Israel en el infanticidio de Gaza está dañando ya la popularidad del presidente Biden, en especial, de parte de los sectores más jóvenes, a un año de la elección presidencial.
Global Times, portavoz oficioso del Partido Comunista Chino, comenta que la coalición encabezada por EEUU en el mar Rojo constituye una "solución de curita", ya que lo que realmente se requiere es un "urgente cese al fuego inmediato" en Gaza para
"evitar sus desparramientos", en clara alusión al reciente cierre selectivo y específico al transporte marítimo de embarcaciones vinculadas a Israel por Malasia en el superestratégico
Estrecho de Malaca en represalias a su guerra en Gaza y a su "carnicería en curso y su
brutalidad contra los palestinos"Claudio Antonelli, del rotativo italiano
La Verità, con sede en Milán,
emite la atractiva hipótesis de que, más allá del aniquilamiento de los yemeníes de Ansarolá, EEUU busca
"contener" a Rusia, China e Irán.En la
fase post-Ucrania, se perfila una "guerra de corredores de transporte" y sus "puntos de estrangulamiento (c
hoke points) entre el
desfalleciente G7 y los
BRICS en ascenso.
Comentarios del Lector
a nuestro Boletín