Traducido del inglés por Marwan Perez para RebelionOlvídese del desarrollo: el principal interés de Washington en África es mantener lejos a chinos y rusos.
En un entorno racional la 77ª sesión de la Asamblea General de la ONU (AGNU) estaría debatiendo sobre cómo aliviar los problemas y adversidades del Sur Global, y especialmente de África.
No es el caso. Como un cervatillo atrapado en los faros geopolíticos, el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se refirió a los tópicos de un "sombrío invierno de descontento global», a pesar de que los agoreros imperiales criticaron la «crisis de fe» de la ONU y la «guerra no provocada» iniciada por Rusia.
Por supuesto, el genocidio en cámara lenta de los residentes de habla rusa de Donbass durante ocho años nunca sería reconocido como una provocación.
Guterres habló de Afganistán, "donde la economía está en ruinas y se están pisoteando los derechos humanos", pero no se atrevió a ofrecer el contexto. En Libia "las divisiones continúan poniendo en peligro el país" - una vez más, sin contexto. Sin mencionar Irak, donde "las tensiones en curso amenazan la estabilidad actual".
África tiene 54 naciones miembros de la ONU. Cualquier reunión de la AGNU verdaderamente representativa debe situar los problemas de África en primer plano. Una vez más, no es el caso. Por lo tanto, corresponde a los líderes africanos ofrecer ese contexto tan necesario fuera del edificio de la ONU en Nueva York.
Comentario: Si las políticas de los partidos se "confirman" es probablemente porque, en gran parte, reflejan la voluntad del pueblo. Es notable que Hungría sea uno de los pocos países que celebran este tipo de consultas y referendos sobre cuestiones importantes, porque en otros lugares de Europa los políticos no se atreven y, si lo hacen, como ha sido el caso de la independencia o la adhesión a la UE, o bien ignoran los resultados o bien obligan a los ciudadanos a volver a votar hasta que "lo hacen bien".
Convertir esto en una cuestión de voto democrático es una jugada inteligente por parte de Hungría, porque Occidente está aparentemente tan enamorado de su fachada de democracia que una prueba como ésta hace que sea un poco más difícil para el establishment desprestigiarla. De todas formas, sus brazos propagandísticos se pondrán en marcha, como ya han hecho en Bruselas llamando a Hungría "autocracia" o "no una democracia plena".