
El hallazgo de Luxor tuvo lugar mientras los arqueólogos excavaban en la orilla oeste de la ciudad. Se trata de la tumba de un alto funcionario llamado Maai, y era el responsable de los establos de los caballos del ejército, además de supervisar las granjas que poseía la familia real, explicó Ali al-Asfar, uno de los responsables del ministerio de Antigüedades.
"Las inscripciones visibles [en la pared de la tumba] son muy importantes porque revelan detalles de la vida diaria del difunto, sus relaciones familiares, y su estilo de vida como alto funcionario de la época", declaró a la agencia AFP Abdel Hakim Karar, uno de los responsables de las excavaciones. En una de las escenas grabadas, aparece Maai y su esposa Nefret, mientra en otra el alto funcionario está sentado en un banquete.











