
Entre las últimas víctimas mortales se encuentran una niña de 12 años en la provincia del Noroeste, que fue arrastrada por la corriente, y una trabajadora social en el Cabo Occidental, que murió cuando un árbol cayó sobre su coche.
El temporal también ha causado el derrumbe de viviendas, cortes de electricidad masivos, el cierre de al menos 45 carreteras y daños significativos en infraestructuras clave como puentes y escuelas, según recogen medios locales.
El fenómeno meteorológico ha golpeado a las provincias del Cabo Occidental (suroeste), Cabo Oriental (sureste), Cabo del Norte (noroeste), Noroeste (norte), Estado Libre (centro) y Mpumalanga (noreste) desde el 4 de mayo pasado.











