El 23 de junio de 2025, el Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, se reunió en Pekín con el ex Primer Ministro británico Tony Blair, un encuentro que subraya la voluntad de ambos países de avanzar en sus relaciones bilaterales. Durante la conversación, Wang destacó la importancia de implementar los consensos alcanzados por los líderes de ambas naciones, así como de fomentar un entendimiento mutuo y un desarrollo estable de las relaciones entre China y el Reino Unido.
Wang Yi y Tony Blair
Wang Yi y Tony Blair
Wang Yi, quien también es miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista Chino, enfatizó que tanto China como Gran Bretaña, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, tienen la responsabilidad de cumplir con sus obligaciones internacionales y contribuir a la paz y el desarrollo global. En este contexto, se refirió a las conversaciones sostenidas el año pasado entre los líderes de ambos países, que han permitido encauzar las relaciones hacia una trayectoria de mejora y fortalecimiento.

Diálogo y cooperación como pilares en la relación bilateral

Por su parte, Tony Blair expresó que los intentos de aislar a China están destinados al fracaso, subrayando la necesidad de un mayor entendimiento hacia el país asiático. Blair instó a que ambos lados fortalezcan el diálogo, no solo a nivel gubernamental, sino también en sectores sociales, para alcanzar una colaboración mutuamente beneficiosa que impulse un desarrollo bilateral sostenido.

En el ámbito internacional, Wang Yi abordó el conflicto entre Israel e Irán, instando a que las diferencias entre las naciones se resuelvan a través del diálogo y la consulta, en lugar de recurrir a la fuerza. En este sentido, criticó el ataque preventivo de Israel a Irán bajo el pretexto de «amenazas futuras», así como los bombardeos estadounidenses a instalaciones nucleares iraníes, que, según él, envían un mensaje equívoco al mundo al priorizar la confrontación sobre la negociación.

Wang también hizo un llamado a todas las partes involucradas en el conflicto para que adopten medidas que reduzcan las tensiones y retornen a las negociaciones, con el fin de restaurar la paz y la estabilidad en Oriente Medio. Blair, por su parte, reafirmó la preocupación de Gran Bretaña ante la situación en la región, abogando por un compromiso diplomático a través del diálogo para lograr una pronta recuperación de la paz y la seguridad regional.