La reciente cumbre de la OTAN, celebrada en La Haya, ha puesto de manifiesto las profundas divisiones que atraviesan a la organización militar más poderosa del mundo. La propuesta de un objetivo de gasto en defensa del 5% del PIB ha generado un intenso debate entre los Estados miembros, revelando la dificultad de alcanzar un consenso en materia de seguridad europea.
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Un sondeo global realizado por CGTN ha arrojado resultados preocupantes: el 67,4% de los encuestados condena la acelerada expansión militar de la OTAN, advirtiendo que esta podría desencadenar una nueva carrera armamentista y amenazar gravemente la paz y la estabilidad global. En un contexto donde el gasto militar mundial alcanzó los 2,72 billones de dólares en 2024, con la OTAN representando el 55% de esta cifra, la presión por aumentar el gasto defensivo se torna aún más alarmante.

El sondeo revela que el 84,7% de los participantes considera que la OTAN se ha convertido en una auténtica máquina de guerra. Además, un 80,4% expresa su preocupación por el rápido crecimiento militar de la alianza, sugiriendo que es necesario estar alerta ante las posibles consecuencias. Un 73,8% teme que alcanzar el objetivo del 5% provoque un desequilibrio militar global, poniendo en riesgo la paz y la seguridad mundial.

División entre miembros y críticas a la postura estadounidense

Las ambiciones de la OTAN chocan con la realidad de sus miembros. El primer ministro español, Pedro Sánchez, ha calificado el objetivo del 5% como «desproporcionado y innecesario», una opinión compartida por el 80,1% de los encuestados. Muchos ciudadanos europeos temen que esta presión para aumentar el gasto en defensa se traduzca en impuestos más altos o recortes en el bienestar social, costos que acabarán soportando los ciudadanos.

El sondeo también ha puesto de relieve la posibilidad de que esta disputa sobre el gasto genere más divisiones entre los Estados miembros europeos de la OTAN. Un 76,2% de los encuestados opina que el desacuerdo sobre el gasto militar podría acentuar las fracturas internas de la alianza. La historia reciente recuerda cómo el expresidente estadounidense Donald Trump amenazó con reducir los compromisos de seguridad de Estados Unidos si sus aliados no incrementaban su contribución financiera.

Además, un 76,6% de los encuestados critica la aparente desatención de Estados Unidos hacia las preocupaciones de sus aliados europeos. Esta situación sugiere que la cooperación en materia de seguridad entre Europa y Estados Unidos podría estar en riesgo, mientras las divisiones dentro de la OTAN se agravan.

El sondeo de CGTN, que recogió respuestas de 6.000 usuarios en un periodo de 12 horas a través de sus plataformas en inglés, español, francés, árabe y ruso, plantea interrogantes sobre el futuro de la seguridad en Europa y el papel de la OTAN en un mundo cada vez más polarizado.