La reunión, organizada por The Digital Chambers y su red afiliada The Digital Power Network, busca despejar dudas y ganar apoyos en el Congreso para una medida que propone que el gobierno de EE. UU. adquiera un millón de BTC en los próximos cinco años, sin que ello implique un coste adicional para los contribuyentes.
Participantes de alto nivel
Entre los asistentes a la mesa redonda se encuentran figuras de alto perfil como Michael Saylor, presidente de Strategy y reconocido defensor del Bitcoin, Tom Lee, CEO de Fundstrat y presidente de BitMine, y Fred Thiel, CEO de la minera MARA. También participarán ejecutivos de empresas mineras como CleanSpark, Bitdeer y MARA, así como representantes del capital riesgo (Off the Chain Capital, Reserve One) y de la banca tradicional (Western Alliance Bank, Blue Square Wealth).
La diversidad de participantes subraya el creciente interés transversal que genera Bitcoin, no solo en el ámbito tecnológico y financiero, sino también en los círculos políticos que ven en el activo una herramienta estratégica frente a rivales geopolíticos.
¿Qué busca la Ley BITCOIN?
Presentada en marzo por la senadora Lummis, la Ley BITCOIN plantea que el gobierno federal acumule un millón de BTC de forma progresiva y con financiación presupuestariamente neutra. Las vías para lograrlo podrían incluir:
- Revalorización de los certificados de oro del Tesoro.
- Uso de ingresos arancelarios para financiar las compras.
- Creación de mecanismos financieros que no impliquen nuevos impuestos.
¿Por qué una reserva estratégica de Bitcoin?
La idea de una reserva estratégica de BTC surge como una alternativa moderna a las reservas de oro, en un contexto de creciente desdolarización global y tensiones económicas. Los defensores argumentan que, con el tiempo, el Bitcoin podría actuar como un activo refugio descentralizado frente a la inflación y la manipulación monetaria, además de brindar autonomía financiera al país en escenarios de crisis.
Para Trump, que ha intensificado su narrativa pro-Bitcoin en la campaña electoral de 2024, esta propuesta forma parte de una visión económica nacionalista, en la que la soberanía monetaria incluye diversificar las reservas del país.
El momento clave
La reunión se produce en un contexto especialmente sensible: tras la aprobación parcial de la Ley GENIUS sobre stablecoins en julio, el Congreso vuelve a enfocar su atención en la regulación del sector cripto. Los asistentes a esta mesa redonda ven en la Ley BITCOIN el próximo gran proyecto que podría poner a EE. UU. en una posición de liderazgo global en la economía digital.
De momento, no hay garantías de que el proyecto avance, pero sí es un hecho que el interés político por Bitcoin ha dejado de ser anecdótico. Si esta ley llega a prosperar, supondría la institucionalización más ambiciosa del BTC jamás planteada por una potencia global.




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