Traducido por el equipo de SOTT.net

Los defensores más acérrimos del «orden internacional basado en normas» occidental se reúnen este viernes y sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich. Este año, la atención no se centra solo en Rusia, sino también en el presidente estadounidense Donald Trump y la amenaza «populista» en el propio patio trasero de Europa.
Police officers secure the 62nd Munich Security Conference in Munich.
Agentes de policía velan por la seguridad de la 62.ª Conferencia de Seguridad de Múnich, celebrada en Múnich (Alemania) el 13 de febrero de 2026.
Las actividades del viernes comienzan con un discurso del canciller alemán Friedrich Merz, quien actualmente está presionando a los líderes de la UE para que eludan sus propias reglas con el fin de salvar su economía en declive y su programa de rearme. A continuación, la jefa de Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, preside un panel sobre «el orden internacional entre la reforma y la destrucción», justo cuando Francia e Italia quieren dejarla al margen de cualquier posible negociación con Rusia.

Tras los debates sobre comercio, seguridad marítima y cambio climático, la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, participará en una mesa redonda sobre «guerra híbrida», menos de dos semanas después de que se supiera que fue la UE, y no Rusia, la que interfirió en las elecciones de 2024 que la llevaron al poder.

En un informe publicado a principios de este mes, el presidente de la Fundación de la Conferencia de Seguridad de Múnich, Wolfgang Ischinger, afirmó que «la evolución de la visión de Estados Unidos sobre el orden internacional» es el tema más importante que se debatirá este fin de semana. Según él, populistas como Trump han arremetido contra el orden liberal posterior a la Segunda Guerra Mundial, y los antiguos aliados de Estados Unidos deben responder a esta amenaza.


Comentario: El orden liberal posterior a la Segunda Guerra Mundial del que habla debería haber pasado ya a mejor vida y, cuando finalmente ocurra, será un gran alivio.


Con ese fin, la representante estadounidense Alexandria Ocasio-Cortez, una «socialista democrática», participará en una mesa redonda sobre el «auge del populismo», mientras que los senadores estadounidenses Lindsey Graham y Richard Blumenthal, ambos defensores de la máxima implicación estadounidense en el conflicto de Ucrania, debatirán sobre «la situación de Rusia». Graham ya ha pedido anteriormente el asesinato del presidente ruso Vladimir Putin.