El diplomático iraní Amir-Saeid Iravani escribió la siguiente carta:

El 21 de enero de 2026, en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, declaró lo siguiente en una entrevista: «Funcionó porque en diciembre su economía se derrumbó. Vimos cómo quebró un importante banco. El banco central ha empezado a imprimir dinero. Hay escasez de dólares. No pueden importar, y por eso la gente ha salido a la calle».
Esta admisión constituye una prueba innegable e irrefutable del papel directo y deliberado que desempeñan los Estados Unidos en la desestabilización de la República Islámica del Irán, en particular al transformar protestas pacíficas en disturbios violentos mediante una guerra económica calculada dirigida contra civiles inocentes y comunes — una política y una línea de acción que constituyen un crimen contra la humanidad. Además, una declaración tan incendiaria e irresponsable viola flagrantemente los principios de soberanía, no injerencia e independencia política consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, así como las normas fundamentales del derecho internacional que prohíben las medidas coercitivas destinadas a desestabilizar a los Estados. El uso deliberado de la presión económica para incitar a los disturbios y la violencia contra la población civil es ilegal y delictivo, lo que compromete la responsabilidad internacional de los Estados Unidos.
Destacamos además que esta declaración intervencionista del secretario del Tesoro de los Estados Unidos forma parte de una política más amplia de desestabilización y de la denominada agenda de «cambio de régimen» impulsada por los Estados Unidos. En las últimas semanas, el presidente de los Estados Unidos ha amenazado repetidamente con el uso de la fuerza militar contra la República Islámica del Irán, ha pedido explícitamente un cambio de régimen y actos de violencia, y ha incitado a los manifestantes a tomar el control de las instituciones gubernamentales.
Los costes humanos directos y las consecuencias de las políticas ilegales e intervencionistas de los Estados Unidos son especialmente graves. Entre el 8 y el 12 de enero, ciudadanos iraníes inocentes perdieron la vida como consecuencia de una violencia que no fue espontánea ni interna, sino que fue alimentada y exacerbada por grupos armados y terroristas apoyados por los Estados Unidos y el régimen israelí, como parte de una estrategia de desestabilización política. Los Estados Unidos son plenamente responsables, tanto jurídica como moralmente, de las consecuencias previsibles de sus acciones desestabilizadoras, incluida la pérdida de vidas y los daños físicos causados a la población civil, el menoscabo de la estabilidad y la seguridad del Irán y la destrucción de bienes públicos y privados.
En vista de las violaciones graves, sistemáticas y continuas de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional por parte de los Estados Unidos, la República Islámica del Irán reitera su llamamiento al Secretario General, en el ejercicio de las funciones que le confiere la Carta, para que tome debida nota de esta admisión explícita y recuerde a los Estados Unidos sus obligaciones legales de poner fin a las amenazas, las medidas coercitivas y la injerencia ilegal en los asuntos internos de otros Estados, que constituyen violaciones flagrantes y continuas de los propósitos y principios consagrados en la Carta.
Le agradecería que tuviera a bien distribuir el texto de la presente carta como documento del Consejo de Seguridad.
Amir Saeid Iravani
Amir-Saeid Iravani es un diplomático iraní que ocupa el cargo de representante permanente de Irán ante las Naciones Unidas desde el 7 de septiembre de 2022. Antes de ocupar este cargo, desempeñó varios puestos, entre ellos el de subsecretario de Política Exterior y Seguridad Internacional del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán entre 2013 y 2021, y el de embajador de Irán en Irak entre 1998 y 2001.



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