Traducido por el equipo de SOTT.net

La lista de países que quieren «prohibir las redes sociales a los niños» (léase: acceso a Internet con identificación) no deja de crecer.
Social Media Banned
© Off-Guardian Org
Está Alemania...

Al menos Merz está siendo algo sincero sobre su intención: acabar con el anonimato.

Mientras tanto, Grecia lo hace para «proteger la democracia»...


Y Canadá sigue aferrándose a la línea de «proteger a los niños»:
Media Ban
© Politico
Lo mismo ocurre en Brasil:

Brazil Ban
© Off-Guardian Org
Prohibición en Brasil© Off-Guardian OrgPor no hablar de Francia, España, Austria, la República Checa, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Italia y Eslovenia [enlace].

Las prohibiciones de las redes sociales son la última tendencia. Los jefes de Estado, como las amas de casa de los años 60 al estilo Mad Men, ven lo que tienen sus vecinos y exigen celosamente lo mismo para ellos.

Desde los primeros días del covid, nuestros líderes mundiales no habían demostrado una sincronización tan parecida a la de un banco de peces.

Seguro que todo es una coincidencia.

Incluso EE.UU., supuesto bastión de la libertad bajo el mandato de Trump, se encamina inevitablemente en la misma dirección.

Esa es la razón del gran «juicio a las redes sociales», un teatro artificial para dar a conocer las quejas contra los algoritmos de padres afligidos que pueden ser reales o no, y para alimentar los sentimientos cada vez más histéricos de la turba digital.

Puede que EE.UU. sea la última ficha en caer, puede que incluso se relegue a un asunto de ámbito estatal, pero caerá.

Y eso será todo.

Es otra razón por la que la propuesta de prohibición de las VPN puede quedar en nada, ya que no tiene sentido falsificar tu IP a otro país si todos los países del mundo exigen una identificación digital de todos modos.

Se trata del muro de una prisión digital que se cierne sobre nosotros, y es mucho más importante que la supuesta detención del príncipe Andrés.

Por ello ESO aparece en todas las portadas del país, y ESTO no.