Traducido por el equipo de SOTT.netEl control de Rusia, ya sea mediante la retirada de Ucrania o la expulsión forzosa, se considera la base del plan de paz de Estados Unidos que los británicos y los franceses están tratando de subvertir peligrosamente.
El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia (SVR)
informó sobre el
cuarto aniversario de la
especial operación que los británicos y los franceses están tramando para ayudar a Ucrania a convertirse en potencia nuclear. El supuesto plan consiste en proporcionarle componentes y equipos europeos relevantes que luego se presentarían al mundo como prueba de un programa nuclear desarrollado internamente. También le darán al menos una ojiva real y/o materiales para una bomba sucia.
El objetivo es dar a Ucrania una ventaja sobre Rusia en las negociaciones.
Zelensky
afirmó recientemente que «tanto los estadounidenses como los rusos dicen que si quieres que la guerra termine mañana, sal de Donbás», lo que él se niega rotundamente a hacer, envalentonado por el apoyo europeo liderado principalmente por los británicos y los franceses. Se considera que los primeros son los cerebros detrás de varias provocaciones antirrusas, incluidas tramas de bandera falsa sobre las que Moscú advirtió, pero que nunca se materializaron, mientras que los segundos han liderado la iniciativa de enviar tropas de la OTAN a Ucrania.
Rusia se ha mostrado muy reservada sobre las
concesiones que podría considerar a cambio de que Ucrania, como mínimo, se retire de Donbás, debido al carácter confidencial de las negociaciones, pero es posible que el cumplimiento de esta exigencia conduzca a un
alto el fuego. Zelensky y sus dos principales apoyos europeos no quieren eso, a pesar de que la máxima diplomática de la UE, Kaja Kallas,
afirmó, independientemente de si se está de acuerdo con ella, que «Moscú no ha logrado ninguno de sus objetivos estratégicos» hasta ahora.
Por lo tanto, los británicos y los franceses quieren que Ucrania se dote de armas nucleares por desesperación para conservar, como mínimo, Donbás, cuya parte restante, controlada por Kiev, alberga las principales fortificaciones militares del país. Esperan que Rusia acepte entonces un alto el fuego en el frente si Ucrania obtiene capacidad nuclear, aunque solo sea una bomba sucia, y amenace con utilizarla si no se cumple. Como mucho, esto también podría aprovecharse hipotéticamente para conseguir que se retirara de todo el territorio que Kiev reclama como propio.
La realidad es que Rusia no aceptará una Ucrania con armas nucleares. Putin aludió al
discurso de Zelensky en la Conferencia de Seguridad de Múnich de 2022, en el que amenazó con revocar la participación de Ucrania en el Memorándum de Budapest de 1994, en virtud del cual transfirió las armas nucleares soviéticas (que siempre estuvieron bajo el control de Moscú y nunca de Kiev) a Rusia,
en su discurso a la nación en el que anunciaba la operación especial. Por consiguiente, la mayoría de los observadores favorables a Rusia esperan que este país no permita que esto suceda bajo ninguna circunstancia.
El jefe del Comité de Defensa de la Duma, Andrey Kartapolov,
desmintió la hipótesis de que Ucrania desarrollara su propio programa nuclear en otoño de 2024, después de que Zelensky sugiriera sensacionalmente seguir ese camino si se le mantenía fuera de la OTAN, para luego retractarse de sus palabras ese mismo día. Teniendo esto en cuenta,
Rusia sabe perfectamente que la única forma de que Ucrania obtenga armas nucleares es a través de los británicos y/o los franceses, y cualquier intento de hacerlo equivaldría a actuar a espaldas de Trump para
subvertir su plan de paz.
La esencia es que, según se informa, Trump quiere que Putin congele el conflicto si Ucrania se retira de Donbás o es expulsada por la fuerza de allí, con el incentivo de una
asociación estratégica centrada en los recursos entre Rusia y Estados Unidos. Independientemente de si Putin estaría de acuerdo con esto o no, la cuestión es que los esfuerzos de los británicos y los franceses por ayudar a Ucrania a dotarse de armas nucleares, movidos por la desesperación de conservar Donbás, socavan la base del plan de paz de Trump, por lo que este debería hacer todo lo posible por detenerlos si realmente quiere la paz.
Comentario: Los líderes globalistas están cada vez más desesperados y eso se nota.