Ante la exigencia de cumplir con varias tareas a la vez propia de la sociedad actual, esa práctica silenciosa ayuda a cumplir con todo al mejorar la concentración.
multitasking
© Desconocido
Una práctica que incluso se realiza en encuentros masivos.
El término "multitasking" ingresó hace un tiempo en el lenguaje común y significa la capacidad de hacer varias cosas simultáneamente, sobre todo a nivel cerebral. Es, por así decirlo, una característica cada vez más requerida en la sociedad moderna que somete a las personas a ritmos más y más exasperados para realizar más tareas en menos tiempo. Es lógico que esta situación pueda generar estados de estrés, incluso crónico.

¿Cómo remediarlo? La primera respuesta que surgiría espontáneamente es bajar el ritmo. Tomar la decisión de hacer una cosa por vez. Pero, como bien sabemos, no siempre es posible. Entonces, podemos encontrar la forma de soportar mejor ese estrés ofreciendo una posibilidad más a nuestro pobre sistema nervioso y cerebral.

La solución podría encontrarse, una vez más, en la práctica de la meditación que, nunca como en estos últimos años, ha encontrado más seguidores y aceptación de parte de los científicos. De hecho, un nuevo estudio, sugiere que meditar reduce el estrés, mejora la concentración y por derivación, favorece el desempeño del multitasking. Los doctores David Levy y Jacob Wobbrock, junto a colegas de la Universidad de Washington, publicaron los resultados de su investigación en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences). En el estudio participaron tres grupos de 12 a 15 responsables de recursos humanos de algunas empresas.

Los participantes del primer grupo recibieron una capacitación basada en la meditación para la atención de ocho semanas. Durante ese mismo período, los miembros del segundo grupo hicieron un curso de relajación. Finalmente, el tercer grupo de control, durante las ocho semanas de la primera etapa del estudio no hizo nada y después de ese período, recibió el mismo entrenamiento que el primer grupo.

"Hasta donde sabemos, es el primer estudio que analiza cómo puede influir la meditación en el multitasking en un ambiente realista de trabajo", comentó el profesor Levy en el comunicado de la Universidad de Washington.

Una clara ventaja

Los experimentos realizados por los científicos se llevaron a cabo antes y después de cada período de las ocho semanas previstas. Todos los participantes fueron sometidos a actividades que preveían un desempeño en multitasking como, por ejemplo, el uso continuo y múltiple de correo electrónico, agenda, mensajes instantáneos, teléfonos y sistemas office en la oficina.

Durante las pruebas, los investigadores midieron la velocidad de ejecución de los participantes, la precisión y la medida en que pasaban de una tarea a la otra. Asimismo, los participantes debían ir trazando un perfil donde señalaban los niveles de estrés de los que eran objeto y los efectos en la memoria a raíz de la actividad.

Los resultados obtenidos al término del estudio fueron bastante significativos. Por ejemplo, el grupo que había practicado meditación reportó los niveles más bajos de estrés durante la actividad de multitasking, a diferencia de los participantes del grupo que hizo la relajación y los del grupo de control. Por último, cuando también los miembros del grupo de control llevaron a cabo las siguientes ocho semanas de capacitación para la meditación, obtuvieron los mismos resultados positivos que el primer grupo si bien en la segunda fase fueron un poco más lentos a la hora de desempeñar las tareas asignadas.

La concentración mostró signos de notable mejoría en el grupo que había meditado, a diferencia de los otros dos grupos. Lo que mejoró, tanto en el grupo de meditación como en el grupo de relajación, fue la memoria. Ninguna mejora se registró, en cambio, en el grupo de control antes de que participara en la sucesiva capacitación para la meditación.

"Muchas actividades de investigación de frontera sobre la relación hombre/tecnología han intentado crear tecnologías que aumenten las capacidades humanas - explicó Wobbrock-. Esta actividad de meditación es insólita en el sentido de que intenta aumentar las capacidades humanas, no a través de la tecnología, sino debido a la tecnología, mediante la demanda continua de competencias tecnológicas que se nos exigen y nuestra necesidad de hacer frente a tales requerimientos".

A una demanda tecnológica de competencias y prestaciones que requiere un empeño cada vez mayor, se responde de esa manera con una técnica antigua y, si se quiere, para nada tecnológica que, en realidad, puede ofrecer muchos recursos a todas aquellas personas a las que se les exige un excedente de trabajo.

"Estos primeros resultados son alentadores para nosotros. En tanto, la evidencia científica señala de manera cada vez más firme que ciertas formas de meditación aumentan la concentración y reducen la depresión y el estrés emotivo. Pero hasta ahora ha habido poca evidencia directa de que la meditación puede ofrecer tales beneficios para aquellos que están bajo tensión o en ambientes de alta intensidad de informaciones", concluye Levy.