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© El Siglo de Durango / Agencia ID
Plantas dañadas cuando acumulan metales
En los últimos años el estrés es un padecimiento cada vez más frecuente en la población, y entre las causas citan a las presiones en la vida cotidiana; sin embargo, se ha descubierto que las plantas también se ven afectadas por tensión como consecuencia del exceso de luz, ataque de patógenos y presencia de metales pesados en la tierra, lo que provoca pérdidas económicas de cultivos de interés agrónomico.

Al malestar de las plantas se le denomina estrés oxidativo; ocurre cuando se altera el balance entre oxidantes y antioxidantes, lo que desencadena un daño irreversible en los vegetales.

De acuerdo con Gabriela Sepúlveda Jiménez, titular de la investigación, una de las prácticas agrícolas que contribuye al desarrollo del estrés oxidativo es cuando en las zonas de cultivo se usa cobre para el control de enfermedades causadas por hongos en las plantas, pero este metal genera daños en su crecimiento.

Los metales como el plomo, cadmio y zinc, mal manejados como residuos industriales, contaminan los suelos, y por ende afectan el crecimiento desarrollo normal de las plantas.

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