Es la primera vez en toda su historia que este Estado, afectado por una severa falta de lluvias desde ahce cuatro años, toma una medida de estas características.
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Imagen de un muelle del lago Cachuma, en Santa Barbara, California, después de desplomarse por la falta de agua.
El gobernador demócrata de California, Jerry Brown, ha decidido tomar medidas radicales para paliar la devastadora sequía que sufre este Estado desde hace cuatro años. Brown ha ordenado a los residentes y negocios reducir el consumo de agua en un 25 por ciento. Se trata de la primera vez en la historia de California que se toma una medida de esas características.

La decisión se produce después de que la capa de nieve caída en las montañas de Sierra Nevada, que por lo general proporciona alrededor de un tercio del agua que se consume en California, haya alcanzado su nivel más bajo jamás registrado.

La Universidad de California calculó que la sequía del año pasado costará unos 1.700 millones de dólares y provocará la pérdida de 14.500 empleos en el Valle Central, la región más rica del mundo en producción de alimentos.

Los recortes afectan a parques industriales y campos de golf, que deben reducir inmediatamente la cuarta parte de su consumo de agua en césped ornamental, y a los propietarios de viviendas, a los que se está pidiendo que sustituyen el césped de sus jardines por otras especies menos ávidas de agua. Los agricultores, que ya asumieron recortes del agua de sus riegos, estarán exentos.

Brown dijo que el Estado también desarrollará planes de ayuda para que familias y empresas retiren 4,6 millones de metros cuadrados de césped -que se ha prohibido en las viviendas de nueva construcción si no llevan un sistema de goteo o microaspersión- y sustituyan electrodomésticos viejos por otros modelos de uso eficiente de agua.

Felicia Marcus, presidenta de la estatal Recursos Hídricos Control Board, ha asegurado que se impondrán multas de hasta 10.000 dólares si no se aplican los recortes.