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Ausente. El lider italiano afirmó que su presencia "no era necesaria".
El primer ministro italiano Silvio Berlusconi estaba en Milán pero no se presentó ayer en el aula judicial al que fue convocado para ser juzgado por fraude fiscal , al comenzar un carrusel de cuatro procesos y varias audiencias de las que será protagonista en las próximas semanas.

De inmediato il Cavaliere fue declarado en rebeldía ("contumaz"), pero el mismo Berlusconi aclaró que fueron sus abogados los que le dijeron que no se presentara.

El premier no alegó el "legítimo impedimento", sus compromisos institucionales, porque no existían. Dedicó el tiempo de la audiencia a un encuentro con sus partidarios.

"Mi presencia no era necesaria", dijo, "porque se trataba de una audiencia técnica". Su principal abogado, Nicoló Ghedini, dijo que "quizás" Berlusconi asistirá a la próxima audiencia, el 11 de abril.

En este proceso el premier es investigado por la presunta formación de fondos negros de la empresa madre de su imperio económico de 9.000 millones de dólares, con el que habría ganado 470 millones netos de euros en la compraventa de derechos de TV y cine para sus tres grandes redes de la televisión comercial privada, evadiendo el pago de impuestos.

Berlusconi debe también presentarse en otro proceso por fraude fiscal y formación de fondos negros en el exterior. La tercera causa involucra a su ex abogado inglés David Mills, ya condenado, a quien el premier habría pagado 600 mil dólares para que declarara a su favor en esos juicios.

Los periodistas preguntaron al abogado cuál era el proceso que más temía. "Ninguno. Los ganaremos todos", respondió.

Pero el 6 de abril comienza el proceso directo contra el premier por prostitución de una menor y abuso de poder. La joven (cumplió 18 años en noviembre) es Karima El Marough, "Ruby Robacorazones". Los jueces dicen tener pruebas aplastantes de que Berlusconi mantuvo relaciones sexuales pagadas con ella. La chica ahora niega todo, pero en escuchas telefónicas se la oye hablar con una amiga de sus encuentros con il Cavaliere, y dice que él le pagó 5 millones de euros para cerrar la boca .

La acusación de abuso de poder se debe a que Berlusconi llamó a altos funcionarios de la policía de Milán en mayo para que liberaran a Ruby, arrestada por robo, con la versión mentirosa de que era "parienta del presidente egipcio Hosni Mubarak".