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Sindicatos protestan por temor de que el Gobierno empeore el nivel de vida de la mayor parte de los ciudadanos checos.
Confederaciones sindicales en la República Checa inician este viernes una manifestación para protestar contra las medidas restrictivas del Gobierno para enfrentar la crisis económica.

Los frentes gremiales intentan presionar al Ejecutivo tripartito ante el temor de que este empeore el nivel de vida de la mayor parte de los ciudadanos checos. La protesta tendrá lugar en la céntrica Plaza de la República, de Praga, y estará encabezada por el líder de la Confederación Sindical Checo-Morava, Jaroslav Zavadil.

Con anterioridad, los movimientos obreros checos iniciaron una masiva campaña publicitaria contra el gobierno del primer ministro, Petr Necas, para advertir a la ciudadanía sobre el impacto negativo de las reformas preparadas por la coalición.

Bajo el lema Abran los ojos, la Confederación explicó de manera clara las consecuencias de los cambios impulsados por el Ejecutivo. De acuerdo con Zavadil, los sindicatos necesitan el apoyo de la población para otras manifestaciones que tendrán lugar en el futuro.

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jaromír Drábek, rechaza los argumentos de los trabajadores de que las reformas impulsadas perjudiquen a las personas de bajos recursos. Lanzar una campañas de este tipo no tiene sentido, opinó.

En una reciente reunión efectuada en esta capital, los sindicatos deliberaron sobre la reforma sanitaria, la enmienda al código laboral y los cambios en el mecanismo tributario, entre otros preparados por el gabinete. Las principales críticas recaen en el proyecto para variar el sistema de pensiones, presentado la semana pasada.

Los sindicalistas rechazan especialmente la propuesta para introducir la tasa única del 20 por ciento del impuesto al valor agregado (IVA). La Confederación Checo-Morava advirtió también sobre la posibilidad de convocar a una huelga general si el Ejecutivo no cambia su estrategia.