
El Cairo, unas 2.500 personas lograron irrumpir en la sede del organismo en el barrio de Medinet Naser, donde encontraron ocho pisos subterráneos con cámaras de tortura, oficinas y salas de descanso para los interrogadores. Los asaltantes fueron guiados dentro del edificio por los relatos de numerosas personas, antiguos interrogados y torturados allí que, por teléfono o en persona, les iban indicando dónde había puertas secretas, celdas, armarios con documentos y objetos incriminatorios.
Según el relato de algunos participantes enviado a través de Twitter, había varias consolas de videojuegos. "Para echar unas partidas entre tortura y tortura", dicen con un humor negro no exento de ira. También han hallado multitud de papeles comprometedores, que en muchos casos estaban preparados para ser quemados o apilados dentro de varios vehículos para ser sacados del edificio.
En el video, un ex detenido muestra cómo fue torturado con ese mismo dispositivo.



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