

La desaparición de estos menores no está considerada como inquietante. "Las fugas de niños de estos centros, y más siendo de otras nacionalidades, son muy típicas y no se activan protocolos de alerta como en otros casos. Habitualmente suelen aparecer a los pocos días, están en casas de familiares o de vecinos de sus barrios de Marruecos que ahora residen en España. Lo peor es que los podamos encontrar en malas zonas e incluso, que caigan en la prostitución", explica este alto mando policial.
La Consejería de Asuntos Sociales de la Comunidad de Madrid, por su parte, alega que en el mes de noviembre envió una comunicación al Grupo de Menores de la Policía Nacional para informarles de que varios niños no acudían a los centros que tenían asignados. Los desaparecidos residían en los centros de primera acogida Clara Eugenia y Hortaleza. Pero finalmente se les encontró.
De nuevo, a principios de diciembre, la Comunidad de Madrid derivó sin aplicar el protocolo adecuado a este grupo de menores a un piso tutelado dirigido por laAsociación Mundo Justo en el municipio madrileño de Rivas-Vaciamadrid. Sin embargo, "ante las presiones que recibió la Comunidad de Madrid, entre otros por parte del Ayuntamiento del municipio, que se opuso a que estos menores se instalaran en este piso, hicieron que el 16 de diciembre se volviese a derivar nuevamente a estos niños al centro de acogida de Hortaleza".
Los menores volvieron entonces a escaparse del centro y se instalaron otra vez en un parque de dicho distrito, hasta que el pasado 29 de diciembre, una de las asociaciones que solía supervisarlos en ese parque perdió su pista y denunció públicamente la situación de estos niños de entre 11 y 14 años.
Problemas de jurisdicción y burocracia
Según las fuentes consultadas por Público, "la Consejería no volvió a denunciar la desaparición ante el Grupo de Menores de la Policía Nacional ni tampoco ante la Guardia Civil y la fiscalía no instruye tampoco ningunas diligencias, por lo que no ha encargado a ningún cuerpo policial las pesquisas y tampoco hay un juez de menores al tanto".
Este es el motivo por el que en estos momentos, ningún Cuerpo de Seguridad del Estado se está haciendo cargo de la investigación sobre el paradero de los niños. El mando policial madrileño consultado por este diario explica que, "la jurisdicción, a priori, debería ser de Guardia Civil, porque los niños estaban en un centro de Rivas Vaciamadrid". Sin embargo, cuando esta misma pregunta se hace a la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid explican "que la jurisdicción es de Policía Nacional debido a que el parque de Hortaleza donde se pierde la pista es zona de policía".
Lo único que se ha hecho hasta el momento es dar una alerta general -no como desaparecidos inquietantes-, que ha llegado tanto a la Policía Nacional como a la Guardia Civil. Esta alerta dio pie a que la Guardia Civil de Ávila recibiera hace unos días un aviso telefónico de un empleado de Adif avisando de que en la localidad madrileña de Santa María de la Alameda habían echado a varios jóvenes del tren, debido a que iban sin billete y durante el trayecto molestaban a los demás pasajeros.
Entonces, los agentes iniciaron un dispositivo de búsqueda y localizaron a los menores en el kilómetro 80.5 de la vía férrea, tratándose de seis menores y un mayor de edad, pertenecientes a diferentes centros de menores de la Comunidad de Madrid. La Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ávila puso el caso en conocimiento de la Fiscalía de Menores de la provincia castellana, que ordenó que los chicos fueran trasladados inmediatamente a la Residencia de Protección a la Infancia de Fuentes Claras de Ávila, donde finalmente fueron trasladados.
No obstante, los tutelados se fugaron de dicha residencia al día siguiente. A partir de entonces, su rastro ha desaparecido.



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