Esta semana una noticia encendió las alarmas: la justicia italiana decidió que Roberto Romeo, un trabajador italiano de 57 años de la empresa Telecom, reciba una pensión vitalicia. ¿La razón? El tribunal aceptó que el tumor que Romeo tuvo en el oído, y por el que perdió el nervio auditivo, se originó debido al uso continuo del teléfono celular, en su centro laboral.

radiación celular
© Desconocido
Un cable de la agencia Efe señala: "La sentencia, del juez Luca Fadda, se basa en un informe técnico en el que se apunta que el uso del teléfono celular y sus ondas fueron la causa del neuroma acústico que sufrió el trabajador".
¿Eso quiere decir que estamos en peligro de sufrir cáncer por pasar varias horas al día utilizando nuestros teléfonos celulares? El Comercio conversó con un médico y un abogado para dejar en claro este tema.

La Mirada Científica

"En este caso, los abogados italianos han sido capaces de convencer a los jueces de que un único estudio puede ser considerado como elemento importante de juicio, para decir que la radiación del celular causa un neurinoma acústico, el cual es uno de los tipos de tumores benignos con más firme sospecha", explica a este Diario el oncólogo Elmer Huerta.

"La Agencia Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), que pertenece a la OMS, clasifica a los agentes sospechosos de causar cáncer en cuatro grupos: el 1, los que causan cáncer; el 2A, los que probablemente causan cáncer; el 2B, los que posiblemente causen cáncer; el 3, los no clasificables como causantes de cáncer; y el 4, los probablemente no causantes de cáncer. Los teléfonos celulares son agentes del grupo 2B. Esa clasificación sigue vigente, no la han cambiado", indica Huerta.

¿Y qué significa "posiblemente causantes de cáncer"? Que aunque hay evidencia de que los celulares pueden causar esta enfermedad en humanos, no es la suficiente para tener una opinión concluyente.
"El gran problema es que las investigaciones más recientes y mejor diseñadas no tienen más de 10 a 15 años de buen seguimiento. Es muy posible que estos estudios no demuestren todavía el verdadero efecto de las radiaciones electromagnéticas sobre la salud de las personas sino hacia el 2025 o el 2030", explica el oncólogo.
Sin embargo, ante esta situación hay algunas recomendaciones básicas fundamentales, como evitar que los niños usen celulares; tratar de tener el dispositivo lo más alejado posible del cuerpo; preferir usar dispositivos 'handsfree' o Bluetooth para contestar las llamadas; tratar de mantener llamadas de voz que solo duren pocos minutos, o elegir un teléfono con la tasa específica de absorción (SAR, por sus siglas en inglés) más baja posible, entre otras.

La Mirada Legal

Por su parte, el abogado Erick Iriarte, experto en temas digitales y de telecomunicaciones, considera que pese a que los diversos estudios siguen descartando los efectos nocivos de las radiofrecuencias sobre la salud, en este caso se han tenido en cuenta las condiciones individuales de cada persona.
"En el caso planteado, el informe médico no es sobre el efecto en general de las radiaciones, sino el efecto en dicha persona de manera puntual, y deberá reflejar una correlación entre el caso y la incidencia de las radiofrecuencias para exclusivamente dicho caso", detalla.
Iriarte entiende que este fallo en particular se trata de una excepción dentro de la regla y así debe ser considerado.