
Las autoridades han advertido que la situación volverá a ser evaluada una vez cumplido este plazo inicial, pues el retorno a la normalidad podría tomar varios días más. Luego de que más de 200 personas se viesen desplazadas de sus hogares por las inundaciones, el alcalde Denis Coderre urgió a los residentes a cumplir con las órdenes de evacuación.
En toda la provincia de Quebec y a partir de este viernes, unos 140 pueblos y ciudades han sido considerados como zonas inundadas y más de mil personas han sido evacuadas. El número de hogares afectados supera los 2.000. Además de Montreal, otras ocho localidades han declarado el estado de emergencia.

El primer ministro de Quebec, Philippe Couillard, ha advertido que lo peor aún está por venir: "El agua continuará subiendo en los próximos dos o tres días", dijo ya el sábado, tras visitar el pueblo de Rigaud, que lleva más de una semana inundado al oeste de Montreal. Los niveles de agua han estado subiendo en un área de unos 500 kilómetros desde Toronto y el Lago Ontario, a lo largo del río St. Lawrence.
El Ejército canadiense ha destinado a unos 1.200 efectivos para ayudar a enfrentar la catástrofe, colocando barreras con sacos de arena y asistiendo en las evacuaciones, reportan medios locales.




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