Los restos de un ave prehistórica en ámbar asombran a científicos por su inusual plumaje, dando indicios de primitivos plumajes como de protoplumajes de aves actuales.
© Imagen: L. Xing y Cols. vía SD
Ave prehistórica en ámbar asombra a científicos por los restos de su cuerpo.
El ave preservada en un trozo de ámbar ofrece "la visión más completa y detallada que jamás hemos tenido... Ver algo tan completo es asombroso. Es simplemente impresionante", dijo el paleoentomólogo experto en ámbar Ryan McKellar, de la Universidad de Regina y del Royal Saskatchewan Museum (Regina - Canadá), uno de los especialistas que participó en su estudio.

La conservación de casi la mitad de esta ave gracias al ámbar, permite apreciar una buena parte de su cuerpo como nunca antes en animales de su época, en especial su cabeza, cola, alas, patas completas, y restos de su plumaje, cuyo estudio aporta información sobre aves de la prehistoria.

Ave prehistórica en ámbar

Los especialistas identificaron a esta ave como un polluelo con poco tiempo de vida. En un momento de la prehistoria fue atrapado por resina de coníferas y con el paso del tiempo sería encontrado en ámbar.

Y ubicaron a los restos de este polluelo como parte de las voladoras (Enantiornithes) o aves opuestas (por la orientación de sus huesos superiores contraria a la de las aves actuales), las más abundantes del período Cretácico.

Aunque el ave estudiada es más avanzada que las Archaeopteryx, tiene rasgos menos evolucionados que las aves actuales.

Entre lo que sorprende a los científicos que la estudiaron esta su peculiar plumaje.

El escaso plumaje de esta ave indica que se estaba separando de las precociales, en tanto que los cuerpos filamentosos, cerdas distales y rémiges revelan una inesperada diversidad de plumas de aves primitivas y tempranas, rasgos inusuales reportados por los especialistas.

"El plumaje conserva una combinación inusual de características precoces": las "plumas inusuales en las piernas, los pies y la cola" parecen protoplumas de Enantiornithes, semejantes a las plumas de contorno de muchas aves modernas. Pero también tiene plumas filamentosas como las de terópodos primitivos.

El plumaje de vuelo acompañaba a estas aves desde que nacían, facilitando su supervivencia. Los científicos suponen que al nacer en el suelo, estas aves eran propensas a quedar atrapadas en la savia de los árboles.

El estudio de este polluelo contribuye a la comprensión de la evolución de las plumas de aves pre-modernas y a la diferenciación de Enantiornithines de Neornithes, señalaron los científicos en el reporte del estudio, quienes esperan que con más ejemplares conservados como éste se pueda ampliar su conocimiento, cuya explicación por ahora es un enigma.

El fragmento de ámbar con el nuevo espécimen de polluelo, de 88 mm de largo y 78 gr de peso, procede del Cretácico con una edad cercana a los 99 millones de años, es producto de una conífera con un entorno tropical húmedo, según el estudio.

HPG-15-1, como se conoce al ámbar con el polluelo, fue estudiado con microscopio, micro escaneo, análisis fotográfico e imágenes bajo luz UV con longitud de onda larga, mapeo del flujo de resina y reconstrucción en 3D.

Este ámbar fue obtenido en Myanmar y trasladado a un museo en China, para ser estudiado por un equipo de especialistas dirigido por Linda Xing de la Universidad Geociencias de China en Beijing; sus resultados fueron difundidos en Science Direct a principios de este mes.