Si no se registran nuevas lluvias en el norte y noroeste de Uruguay, la cantidad de población desplazada por las inundaciones no llegará a 10.000, dijo en rueda de prensa el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo.

"Si no llueve de aquí al domingo estaríamos en una meseta, que quizás no aumente los evacuados", dijo Roballo.
© Foto: Fuerza Aérea Uruguaya

La semana pasada el Gobierno temía llegar a esa cifra en los departamentos de Salto (noroeste) y Paysandú (noroeste) y Río Negro (centro-oeste) y en la ciudad de Bella Unión (norte).

La cifra de desplazados se mantuvo en 6.163 personas, de las cuales 3.298 se encuentran en Salto, 2.423 en Paysandú, 435 en Bella Unión, seis en San Javier y una en Fray Bentos, Río Negro.

Roballo afirmó que el Gobierno tiene la expectativa de que la semana próxima se comience a organizar el operativo de retorno de las familias damnificadas a sus hogares.

Sin embargo, aclaró, hasta dentro de "15 días el grueso de las familias no va a poder retornar a sus hogares".

Roballo y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García, visitarán este miércoles las zonas afectadas.

"Esta es una instrucción directa del presidente de la República (Tabaré Vázquez) que está muy preocupado y pide que haya un monitoreo continuo", explicó.

El 7 de junio el vicepresidente Raúl Sendic visitó Paysandú.

Las inundaciones en Salto y Paysandú se deben al desborde del río Uruguay debido a las evacuaciones que debe hacer la represa de Salto Grande, ubicada en ese cauce, por las intensas lluvias ocurridas en Brasil.

Roballo aseguró que "el volumen de agua superó las inundaciones del 59, las más importantes en Uruguay".

Sin el uso de la represa de Salto Grande "hoy estaríamos en un metro y medio por encima en el nivel del río actual", añadió.

En Salto la altura del río se ubicaba el martes en 15,08 metros, cuando en las inundaciones de 1959 llegó a 18 metros.