El berkelio, un elemento que se sitúa en la parte más baja de la tabla periódica, ha resultado ser aún más raro de lo que se pensaba anteriormente.
Microfotografía de la primera muestra aislada de berkelio, de 1.7 microgramos de peso.
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Microfotografía de la primera muestra aislada de berkelio, de 1.7 microgramos de peso.
Nuevos experimentos han demostrado que los electrones del berkelio, un rarísimo elemento en la periferia de la tabla periódica que no existe naturalmente en la Tierra, no se comportan como deberían, desafiando de esta forma las leyes de la física cuántica, informa el portal Science Alert.

"Es casi como estar en un universo alternativo, porque estás viendo química que simplemente no ves en los elementos cotidianos", comentó el descubrimiento el químico Thomas Albrecht-Schmitt, de la Universidad Estatal de Florida. Su estudio sobre este tema fue publicado en la revista 'Journal of the American Chemical Society'.

El berkelio pertenece al grupo de elementos radioactivos conocidos como los actínidos. Pese a que fue descubierto ya en 1949, se trata de un elemento todavía poco conocido debido a su radioactividad y a lo difícil que es sintetizarlo. En los últimos 50 años, se ha sintetizado menos de un gramo de este raro elemento.

Albrecht-Schmitt lideró un equipo de investigadores que realizó una serie de experimentos sobre 13 miligramos del metal radioactivo durante más de tres años, encontrando que el comportamiento de sus electrones no se puede explicar bajo los principios de la mecánica cuántica. Más bien, sus electrones parecen regirse por la teoría de la relatividad de Einstein, que establece que cuanto más rápido se mueven los objetos con masa, más pesados se vuelven.

Los científicos descubrieron que cuando los electrones del berkelio empiezan a moverse a velocidades extremadamente rápidas alrededor del núcleo altamente cargado de cada átomo, estos se vuelven más pesados y se portan de una manera inusual. "Hace unos años, nadie pensó que se pudiera hacer un compuesto de berkelio,", explicó Albrecht-Schmitt.

Según el autor del estudio, "incluso después de haber tenido berkelio durante casi 70 años, muchas de sus propiedades químicas básicas aún son desconocidas".