El portal digital Satflare publicó una advertencia sobre la caída del satélite soviético Molniya-1-44, lanzado al espacio en 1979. Los científicos estiman que esto ocurrirá alrededor del 25 de octubre de 2017. La masa típica de los satélites de esta serie es de 1,6 toneladas.
Algunos medios afirmaron que partes del enorme satélite podrían pasar por la atmósfera sin quemarse y alcanzar la Tierra.

Sin embargo, los científicos rusos aseguran que es poco probable que el satélite represente una amenaza, puesto que tras entrar en la atmósfera, solo unos pequeños fragmentos podrían llegar a la superficie del planeta y caer en el océano.

"Normalmente, se destruyen por completo en la atmósfera. Solo unos fragmentos de unos 500 gramos podrían alcanzar la Tierra", comentó a Sputnik Alexandr Zhelezniakov, miembro de la Academia rusa de cosmonáutica.

El científico agregó que estos casos son comunes, puesto que el lanzamiento de aparatos cósmicos de la serie Molniya se efectuó por lotes grandes y ahora a menudo abandonan la órbita.

Todos los años, en la atmósfera terrestre entran unos 2 o 3 satélites Molniya. Los fragmentos no quemados caen en el océano Pacífico donde no se realiza la navegación de los barcos. En total, alrededor de 50 satélites abandonan la órbita anualmente.