Los masajes podrían aumentar el crecimiento de los músculos después de la pérdida de masa muscular, según una nueva investigación publicada en 'The Journal of Physiology'. Los investigadores demostraron que el músculo creció más rápido después de un masaje porque mejoró la fabricación de proteínas en las células y que cuando se masajeó una pierna, la otra pierna no masajeada también creció más rápido.

El músculo se pierde muy rápidamente durante los periodos de desuso, como reposo en cama o un tiempo en el hospital, y es extremadamente difícil recuperar los músculos, especialmente en las personas mayores. En el pasado, se ha usado el masaje para disminuir el dolor, la ansiedad y el estrés, aumentar la flexibilidad, mejorar la inmunidad y elevar el flujo sanguíneo.

Este estudio indica que una intervención fácil de aplicar, como el masaje, con muy pocos efectos secundarios puede ayudar al crecimiento de los músculos después de la pérdida muscular. Además, descubrir que este nuevo crecimiento más rápido también se observa en el músculo sin masaje significa que potencialmente podría usarse el masaje en una extremidad no dañada para ayudar en la recuperación de una extremidad dañada.

Investigadores de la Universidad de Kentucky y la Universidad Estatal de Colorado, en Estados Unidos, utilizaron ratas que habían pasado por un periodo de inactividad para disminuir la masa muscular, pero se les permitió recuperar la masa muscular después del desuso.

Durante el periodo de recuperación, se masajeó a las ratas con un dispositivo que aplicaba fuerza al músculo de una manera altamente controlada. El masaje se aplicó cualquier día durante una semana y se analizaron los músculos para determinar el tamaño de las fibras musculares, la fabricación de proteínas, la presencia de otras células (por ejemplo, células madre musculares) y la comunicación en las células que lo programan para crecer.

Ahora, se debería replicar los resultados en humanos. La intervención solo se usó durante la recuperación tras la pérdida muscular y no durante un periodo de inactividad. Los investigadores usaron masajes cada dos días, ya que esto es lo que se usa en una situación clínica, pero se desconoce si los masajes más frecuentes verían un aumento en los resultados. Además, el trabajo solo se realizó en animales adultos sanos y es importante ver si también funciona en animales más viejos o en animales con enfermedades.

La profesora Esther E. Dupont-Versteegden, una de las investigadoras principales de la Universidad de Kentucky, Estados Unidos, dice: "Prevemos que el masaje podría usarse en situaciones donde otros tratamientos, como el ejercicio, no se pueden aplicar: en la unidad de cuidados intensivos y en pacientes que no reciben tratamiento de presión después de cirugías ortopédicas.