La antigua y mortal fiebre escarlata está en aumento en Inglaterra y en el este de Asia, según una investigación publicada este lunes de la revista científica The Lancet Infectious Diseases, y los investigadores no saben por qué volvió a surgir.
scarlet fever
"Mientras que las tasas actuales (en Inglaterra) están cerca a las vistas a principios de la década de 1900, la magnitud del reciente aumento es mayor que cualquiera documentado en el siglo pasado", dijo la autora Theresa Lamagni, del instituto de Salud Pública de Inglaterra, la agencia que financió el análisis. "Si bien las notificaciones hasta el momento en 2017 sugieren un leve deceso en las cifras, continuamos monitoreando la situación muy cuidadosamente... y las investigaciones continúan estudiando el aumento", agregó Lamagni.

La fiebre escarlata, que históricamente ha sido una causa común de muerte de niños, se ha disminuido en los últimos dos siglos, según un estudio, y cualquier aumento de los casos se dan típicamente después de un "patrón cíclico natural" cada cuatro a seis años.

En el siglo XIX, la fiebre escarlata fue una causa muy común de muerte en Europa. En 2016, se han registrado cerca de 20.000 casos en Gran Bretaña, el aumento más grande en 50 años. La escarlatina, como también se conoce a esta enfermedad, es una de las muchas enfermedades que han sido olvidadas, pero eso no significa que se hayan extinguido, a pesar de los muchos esfuerzos para eliminarlas. Pero desde 2009, los casos han aumentado constantemente en varios países asiáticos, incluyendo en Vietnam, Corea del Sur, Hong Kong y China.

Después un brote golpeó a Inglaterra, donde los casos se triplicaron en un año, pasando de 4.700 en 2013 a 15.637 en 2014. Las infecciones siguieron aumentando a cerca de 20.000 en 2016, la cifra más alta en 50 años para Gran Bretaña, según el análisis. Las admisiones en los hospitales durante el brote en Inglaterra también fueron altas, dijeron los investigadores, casi duplicándose entre 2013 (703 casos) y 2106 (1.300 casos).

Aunque cualquiera que tenga amigdalitis puede tener escarlatina, la enfermedad generalmente afecta a niños menores de 10 años. Frecuentemente se disemina por los fluidos de la tos y los estornudos, pero el estreptococo del grupo A también se puede ocultar en los pomos de las puertas, los platos y los utensilios durante varias horas.

La erupción roja que le da el nombre a la fiebre escarlata usualmente empieza en el cuello y en la cara y se esparce al pecho, la espalda y otras partes del cuerpo. Al principio, la erupción lucirá como una quemadura por el sol, pero después empieza a aumentar y convertirse en bultos. Si se presiona, la piel roja se volverá blanca; también puede ser generar comezón. Una vez la erupción desaparece, la piel usualmente se pela, especialmente en la ingle, las puntas de los dedos y los dedos de los pies.

Los síntomas claves de escarlatina son: garganta muy dolorida y roja, dificultad para tragar, y fiebre de 38 grados o más, además glándulas del cuello hinchadas, dolor de cabeza, escalofríos, náuseas y vómito. Un síntoma muy temprano puede ser tener una lengua "de fresa" -que parece más roja y granulada de lo usual- junto con una capa blanquecina al interior de la garganta. Otros signos reveladores incluyen una cara sonrojada (excepto por una raya blanca alrededor de la boca) y machas rojas en los pliegues de la piel, y las axilas, las rodillas y los codos con un tono más profundo.

El tratamiento para la fiebre escarlata es el mismo del estreptococo: un tratamiento con antibióticos, que debe completarse para eliminar la bacteria y evitar una recaída. Si se sigue el régimen apropiadamente, la enfermedad se va en un par de semanas. Si no se trata, puede llevar a una enfermedad muy grave o incluso a la muerte.

Las complicaciones de la escarlatina pueden incluir enfermedad de Bright, un daño en los riñones, y fiebre reumática, una enfermedad autoinmune que afecta al corazón, las articulaciones, la piel y el cerebro. Si la fiebre reumática afecta el corazón, puede causar un daño a largo plazo. Esa es una de las razones por las que la fiebre escarlata fue una de las principales causas de enfermedades del corazón en adultos antes de que la penicilina fuera descubierta.