El número de muertos por las fuertes lluvias e inundaciones que azotaron Afganistán en la última semana se elevó hoy a 60, después de que las autoridades recopilasen nuevos datos en provincias hasta ahora no tenidas en cuenta.
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El portavoz del Ministerio de Gestión de Desastres, Hashmat Khan Bahaduri, indicó a Efe que los fallecidos han subido de 34 a 60 y agregó que al menos cinco personas han resultado heridas, al contabilizar las autoridades los fallecidos en las provincias de Balkh (norte) y Herat (oeste).


Con ellas, son ya trece las regiones afectadas -de un total de 36-, mientras que la mayoría de las muertes se concentran en el distrito de Muqour, en la provincia de Ghazni (sur), donde se produjeron 14 decesos.

"La principal causa de que se hayan producido víctimas entre los aldeanos es su propio descuido, construyen sus casas en zonas cercanas a los ríos y en áreas de los valles que son completamente vulnerables a las inundaciones", explicó Bahaduri.
Algunos, añadió, se rezagan a la hora de evacuar sus casas recogiendo sus utensilios y enseres y caen víctimas de las inundaciones.

Las fuertes lluvias caídas en los últimos días también han causado la muerte de 600 animales y han destruido 663 viviendas y dañado parcialmente otras 343, según la fuente.
Flash flood damage Baghlan Afghanistan, May 2018.
© IOM Afghanistan
Daños por inundaciones repentinas en Baghlan, Afganistán, mayo de 2018.
Las inundaciones han afectado especialmente a los granjeros en Afganistán, que sufrían la sequía provocada por las escasas precipitaciones de este invierno.

Según un informe del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) publicado en abril, la sequía ocasionada por la falta de lluvias en invierno afectó a cerca de un millón de personas en Afganistán y 22 de las 34 provincias del país se vieron perjudicadas.

Las lluvias causan cada año importantes daños personales y materiales en países del sur de Asia, especialmente durante el periodo del monzón entre junio y septiembre.