Los científicos afirman que la masa de roca volcánica de más de 150 kilómetros cuadrados se convertirá en un nuevo hogar para la vida marina, beneficiando a los arrecifes de la Gran Barrera de Coral.
pumice volcano tonga
© NASA Earth Observatory / Joshua Stevens
¿Es una isla? No, es una erupción volcánica flotante.
¿Puede imaginarse una formación equivalente al tamaño de 20 mil canchas de fútbol flotando en el mar? Pues, así se ve una isla flotante de piedra pómez que se está desplazando hacia Australia en este momento.

Conocida por los científicos como la "balsa", el fenómeno fue visto por primera vez por marineros el pasado 09 de agosto, días después de lo que se cree que fue la erupción de un volcán submarino cerca de la isla de Tonga, según el Observatorio de la Tierra de la NASA.


Durante el hallazgo, los científicos dijeron a la prensa estadounidense que la extensión de la 'balsa' había aquietado el mar hasta dejarlo prácticamente sin oleaje. También, aseguraron haber encontrado piedras del tamaño de una pelota de baloncesto.
"Era un poco misterioso, no sabíamos qué tan profundo era, si navegábamos sobre un volcán que estaba activo en ese momento. Parecía que había más subiendo, burbujeando desde abajo", Larissa Hoult, una de las investigadoras a bordo.
La piedra pómez, que se produce cuando el magma volcánico se enfría rápidamente, está llena de agujeros y cavidades por lo que es el ambiente ideal para que los organismos marinos aniden ahí.
Sail Surf ROAM muestra a Michael Hoult sosteniendo grandes piezas de piedra pómez después de recogerlo de una gran balsa de piedra pómez cerca de Tonga. 26 agosto 2019.
© EFE/SAIL SURF ROAM
Sail Surf ROAM muestra a Michael Hoult sosteniendo grandes piezas de piedra pómez después de recogerlo de una gran balsa de piedra pómez cerca de Tonga. 26 agosto 2019.
De acuerdo con los análisis de la corriente oceánica, se espera que la piedra pómez se desplace hacia la costa australiana durante los próximos diez meses, flotando como una especie de iceberg, pues lo que se ve en la superficie es solo el 10 por ciento del tamaño de las rocas que lo componen, el otro 90 por ciento se oculta bajo el agua.

En declaraciones a la Australian Broadcasting Corporation, expertos dijeron que la balsa es un mecanismo natural para que las especies crezcan y colonicen nuevos entornos. Creen que fenómenos naturales como este son una forma en que la naturaleza puede ayudar a promover la renovación de ecosistemas.

En 2016 y 2017, las olas de calor marinas causadas por el cambio climático provocaron un blanqueamiento masivo que mató a aproximadamente la mitad de los corales en la Gran Barrera de Coral, junto con muchos otros en todo el mundo.