¿Puede imaginarse una formación equivalente al tamaño de 20 mil canchas de fútbol flotando en el mar? Pues, así se ve una isla flotante de piedra pómez que se está desplazando hacia Australia en este momento.
Conocida por los científicos como la "balsa", el fenómeno fue visto por primera vez por marineros el pasado 09 de agosto, días después de lo que se cree que fue la erupción de un volcán submarino cerca de la isla de Tonga, según el Observatorio de la Tierra de la NASA.
Durante el hallazgo, los científicos dijeron a la prensa estadounidense que la extensión de la 'balsa' había aquietado el mar hasta dejarlo prácticamente sin oleaje. También, aseguraron haber encontrado piedras del tamaño de una pelota de baloncesto.
"Era un poco misterioso, no sabíamos qué tan profundo era, si navegábamos sobre un volcán que estaba activo en ese momento. Parecía que había más subiendo, burbujeando desde abajo", Larissa Hoult, una de las investigadoras a bordo.La piedra pómez, que se produce cuando el magma volcánico se enfría rápidamente, está llena de agujeros y cavidades por lo que es el ambiente ideal para que los organismos marinos aniden ahí.

En declaraciones a la Australian Broadcasting Corporation, expertos dijeron que la balsa es un mecanismo natural para que las especies crezcan y colonicen nuevos entornos. Creen que fenómenos naturales como este son una forma en que la naturaleza puede ayudar a promover la renovación de ecosistemas.
En 2016 y 2017, las olas de calor marinas causadas por el cambio climático provocaron un blanqueamiento masivo que mató a aproximadamente la mitad de los corales en la Gran Barrera de Coral, junto con muchos otros en todo el mundo.




Comentario: La gente es rara. Si es algo ambiguo, como quizás que el planeta se calentó 0,2 grados en la última década, dicen que esto definitivamente es una gran tragedia (a menos que la gente pague impuestos 'verdes', lo que mágicamente evitará que la fatalidad suceda), pero cuando es una clara señal de que está ocurriendo una actividad geológica significativa en este momento, lo descartan por ¿ser un hecho positivo?
Las islas de piedra pómez del tamaño de países pequeños que se han formado a partir de recientes erupciones volcánicas submarinas no son una buena señal. No para nuestra civilización al menos. Y ciertamente no para los arrecifes de coral, que han sido acidificados hasta la muerte por todos los desgasificadores que han acompañado estas erupciones.
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