Los funerales de las tres madres y los seis hijos de la familia LeBarón comenzaron a celebrarse en México el jueves, después de que el gobierno dijera que habían quedado atrapados en el fuego cruzado de una disputa territorial entre el Cártel de Juárez y su rival, el Cártel de Sinaloa. La familia rechaza de plano esta versión y sostiene que fue un crimen salvaje en el que los asesinos ejecutaron a las mujeres.
familia LeBarón

El vehículo donde parte de los nueve miembros de la familia LeBarón fueron asesinados y quemados durante una emboscada de pistoleros en Bavispe el 5 de noviembre de 2019
Las víctimas pertenecían a tres familias de doble ciudadanía estadounidense-mexicana, nacidas en comunidades mormonas disidentes fundadas en el norte de México hace varias décadas. Sus parientes llegaron desde miles de kilómetros para rendir sus últimos respetos.

La tristeza y la ira se apoderaron de los familiares. Algunos instaron al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a aceptar la oferta del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de brindarle ayuda para aplastar a los grupos criminales.

"Realmente creo que los cárteles en México se han movido a otro nivel de barbarie, son tan malos o peores que ISIS. ISIS tiene una ideología", dijo Rosa LeBarón, de 65 años, cuyos primos y sobrinos murieron en los ataques. "Estos sicarios, ¿por qué lo hacen? Por codicia y maldad pura."

Rosa dijo que México necesita superar el orgullo y aceptar la ayuda externa de un país vecino o de una coalición internacional, como las Naciones Unidas, para acabar con los cárteles. "Esto es tan incomprensible que vivimos como si estuviéramos en Afganistán, pero a 160 kilómetros de la frontera con Estados Unidos".

Más de 250.000 mexicanos han sido asesinados en la creciente violencia que se ha apoderado del país desde 2007, muchos de ellos víctimas de la violencia relacionada con las drogas. "Tienen que eliminar a estos hombres malos de México al igual que la coalición que va a Siria y a esos lugares."


Comentario: Dependiendo de cuál sea esa ayuda externa, el problema podría incluso agravarse, como sucedió en Siria con la intervención occidental, hasta que entraron en escena los rusos.


Julián LeBarón, otro pariente de las víctimas y activista local, también dijo que le gustaría recibir ayuda externa para encontrar a los asesinos, y añadió que no creía que el gobierno de México fuera capaz de detener la violencia y la impunidad.


Comentario: Esa es una triste realidad y parece que no aplica sólo a México. Desde que América dejó de ser española, los gobiernos de los países hispanoamericanos son incapaces de generar estabilidad en sus países y son continuamente pisoteados por poderes locales y poderes extranjeros que campan a sus anchas generando caos y muerte a su paso.


"Si Estados Unidos o Canadá se ofrecen a ayudarnos, o si los extraterrestres se ofrecen a ayudarnos, por supuesto que vamos a aceptarlo", dijo al noticiero local Uno TV. "Las instituciones son corruptas, están podridas hasta la médula."

López Obrador dijo que cree que México podría resolver sus problemas de seguridad sin la "intervención" extranjera, pero abrió la puerta a la cooperación del FBI siempre y cuando no se viole la soberanía nacional del país.


Comentario: La soberanía de México no existe cuando tienes a una pandilla de asesinos aniquilando a la población con total impunidad. La intervención de EEUU sólo agravaría el problema, como ocurre siempre que interviene en países ajenos.


La matanza de las mujeres y los niños en sus autos en un camino de tierra aislado en el estado fronterizo de Sonora provocó revuelta e indignación en los Estados Unidos, justo cuando Trump se está preparando para su campaña de reelección en 2020. Un senador republicano, Josh Hawley de Missouri, reaccionó en Twitter diciendo que Estados Unidos debería imponer sanciones a los funcionarios mexicanos "que no se enfrenten a los cárteles".

El senador republicano Tom Cotton, de Arkansas, dijo a Fox News a principios de esta semana que "lo único que puede contrarrestar las balas son más balas y más grandes".

Los asesinatos siguen a una serie de tiroteos masivos que han presionado a López Obrador para que cumpla con su promesa de poner fin a años de violencia. Sin embargo, se ha resistido a adoptar una línea más dura con los cárteles. En lugar de ello ha seguido una estrategia de no confrontación que él llama "abrazos, no balas" y ha argumentado que puede poner fin a la violencia abordando las causas fundamentales de la delincuencia, como la pobreza y el desempleo.

Adrián LeBarón, cuya hija y nietos murieron en el ataque, reflejó las opiniones de varios otros familiares que dijeron que tenían poca fe en el sistema judicial y en el gobierno federal de México, pero que aún esperan que el país esté a la altura del desafío. "Me encanta México, y esto sucedió en México, y estos niños son mexicanos", dijo. "El FBI, el mundo entero, debe estar muriendo por hacer algo, pero no sería correcto.... deberíamos ser capaces de hacerlo."

(Infobae con información de Reuters)