El famoso productor de Hollywood Harvey Weinstein, de 67 años, fue condenado este miércoles a 23 años de prisión por el tribunal penal del Estado de Nueva York. El pasado mes de febrero, el magnate estadounidense fue hallado culpable de dos cargos, uno de ellos por violación, en el proceso abierto en su contra en la Corte Suprema de Nueva York (EE.UU.).
Weinstein
© Lucas Jackson / Reuters
Harvey Weinstein llega al tribunal de Nueva York que lo halló culpable de dos delitos el 21 de febrero de 2020.
El jurado encargado del caso había considerado probados un acto sexual criminal en primer grado contra la ayudante de producción Mimi Haleyi, ocurrido en 2006, cuando la forzó a practicarle sexo oral, y una violación en tercer grado (que no requiere uso de la fuerza) a la actriz Jessica Mann en un hotel de Nueva York en 2013.

Por el primer delito ha sido sentenciado a 20 años de privación de libertad y por el segundo a otros 3. Además, ambas condenas llevan aparejadas cinco años de libertad vigilada. La sentencia impuesta por el juez James Burke se acerca al máximo por estos dos cargos, 29 años, por lo que ha sido considerada como una condena severa.

Sin embargo, los miembros del jurado lo declararon no culpable de los dos delitos más graves a los que se enfrentaba, que le habrían podido acarrear este miércoles cadena perpetua: agresión sexual depredadora y violación en primer grado.

Este veredicto se produjo tras semanas de escuchar testimonios que narraron cómo fueron víctimas de violaciones y la forma en que fueron obligadas a realizar sexo oral, entre otros abusos sexuales cometidos por el productor. Así, se pudo escuchar tanto a Haleyi y a Mann, como a la actriz Annabella Sciorra y a tres testigos de "malos actos anteriores". Asimismo, la actriz Rosie Pérez testificó en apoyo de las afirmaciones de Sciorra.

Otro caso abierto

No es el único procedimiento ante la Justicia que tenía abierto el magnate de Hollywood. La Fiscalía de Los Ángeles ha presentado nuevos cargos contra Weinstein por presuntamente violar a una mujer y agredir sexualmente a otra en incidentes separados en 2013.

"Creemos que la evidencia mostrará que el acusado usó su poder e influencia para obtener acceso a sus víctimas y luego cometer crímenes violentos contra ellas", ha dicho Jackie Lacey, fiscal de Los Ángeles.