Los ataques contra antenas de telefonía móvil, inspirados por las noticias sobre el supuesto vínculo de la tecnología 5G con la propagación del coronavirus, han dado el salto en los últimos días del Reino Unido (con 60 incidentes registrados hasta la fecha) a Irlanda, Países Bajos y Chipre.
Damaged telecommunication wires
© Carl Recine/Reuters, FILE
Wires of a telecommunications mast damaged by fire are seen in Sparkhill in Birmingham, Britain, April 6, 2020.Wires of a telecommunications mast damaged by fire are seen in Sparkhill in Birmingham, Britain, April 6, 2020.
El Gobierno británico ha pasado a la ofensiva recalcando que se trata de "una teoría conspiratoria sin base científica" y ordenando al Ofcom -el máximo organismo de la regulación de las comunicaciones- que multe y retire licencias a quienes se atrevan a dar crédito a la "falsa noticia" (el presentador de la ITV Eamonn Holmes y el show 'London Live' han sido los dos primeros objetivos).


Comentario: Desafortunadamente, estamos en la era de la "histeria" y a cualquiera que cuestione la narración de las autoridades es despreciado como "teórico de la conspiración" que necesita ser ignorado.

Tanto si las torres 5G están relacionadas con la propagación del Covid-19 como si no, tienen un efecto perjudicial sobre la inmunidad y la salud humana. Hay muchos informes de la construcción de torres 5G durante el confinamiento, mientras que el ciudadano promedio es arrestado por salir si no era por servicios esenciales. Véase también:
(enlaces en inglés, los enlaces en español al final del artículo)



La "teoría" del supuesto vínculo entre la Covid-19 y la implantación de la red móvil de quinta generación se viralizó en las redes a partir de una conferencia del "doctor" Thomas Cowan, alegando que existe una correlación histórica entre la exposición de humanos a nuevos campos electromagnéticos y la propagación de epidemias. Cowan llega a insinuar que o bien la tecnología 5G afecta al sistema inmunológico o puede contribuir de alguna manera a su propagación.

Una teoría que ha sido rebatida como "una completa basura" por el doctor Simon Clarke, profesor de microbiología celular de la Universidad de Reading, o como "el peor tipo de noticias falsas" por Stephen Powis, director médico del Servicio Nacional de Salud en Inglaterra.


Comentario: ¿Se ha preocupado el autor de este artículo en entrevistar a los muchos investigadores que han indagado extensamente en el tema del 5G y llegaron a la conclusión de los efectos nocivos de la misma para dar una respuesta satisfactoria al lector en lugar de lavarse las manos?

(Documental en inglés)



(vídeo en español)




El astrofísico Piers Corbyn, hermano del ex líder laborista Jeremy Corbyn, ha contribuido sin embargo a alimentar la "teoría" con su campaña contra el 5G en el Reino Unido, alegando que el uso de altas frecuencias puede alterar a las partículas depositadas en los pulmones: "No es extraño que la gente esté cabreada", declaró tras conocer la reciente oleada de ataques.

Al menos 20 antenas fueron saboteadas durante la Semana Santa en las islas británicas, aunque el número podría ascender a 60, según The Financial Times. Entre ellas, la situada junto al hospital de campaña de Birmingham, habilitado especialmente para atender a las enfermos de coronavirus.

"Te llega al corazón pensar que las familias no pueden contactar con los enfermos por estas acciones egoístas motivadas por teorías conspiratorias", se lamentó el director ejecutivo de Vodafone, Nick Jeffrey. Matt Warman, secretario de Estado de Infraestructura, condenó los ataques como "irresponsables e idiotas".

Acciones en varios países

Dos sospechosos fueron detenidos el martes tras incendiar una antena repetidora en Dagenham, en los alrededores de Londres. La policía investiga otro incidente similar ocurrido ese día en Huddersfield. En la República de Irlanda, dos torres de telecomunicaciones fueron vandalizadas en el condado de Donegal.

Las acciones saltaron el lunes al continente, con el incendio de una torre de telefonía en Almere, ceca de Amsterdam. En los Países Bajos, la policía ha contabilizado hasta once intentos de sabotaje, uno de ellos acompañado de un graffiti donde podía leerse: "Fuck 5G".