Traducido por el equipo Sott.net en español

La Dra. Meryl Nass ha ido compilando una
lista de control condenatoria que no para de aumentar; al día de hoy ha enumerado 47 hechos totalmente documentados y que constituyen una acusación contra la confabulación de los funcionarios gubernamentales demonizando la existencia de una medicina eficaz. Hasta diseñaron ensayos clínicos que requerían de altas dosis de hidroxicloroquina y cloroquina ya evaluadas por entonces - por la profesión médica - como tóxicas y potencialmente letales. Estos funcionarios son responsables de muertes evitables de unos cientos de miles de pacientes.
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Índice de nuevas muertes/resolución de nuevos casos - Francia y Suiza
Líneas azules: Francia - Líneas rojas: Suiza

El gráfico muestra las altas muertes de Covid-19 en Suiza durante la prohibición de 13 días, tras el informe fraudulento de Lancet, prueba que el medicamento había reducido la tasa de muertes; esa tasa aumentó precipitadamente cuando se retuvo el medicamento. La tasa de mortalidad de Covid-19 en Suiza disminuyó tan pronto como los pacientes fueron tratados nuevamente con hidroxicloroquina.
Tras la publicación por The Lancet de un estudio manifiestamente FRAUDULENTO, la Organización Mundial de la Salud suspendió sus estudios sobre la hidroxicloroquina e instó a todos los países a que suspendieran sus ensayos clínicos y evitaran su aplicación. Varios gobiernos prohibieron el uso del medicamento. Algunos, como Suiza, levantaron la prohibición después de que el estudio de The Lancet se retractara dos semanas después de su publicación.

Suiza, un país que llevaba meses usando el medicamento, prohibió la hidroxicloroquina entre el 27 de mayo y el 11 de junio. El gráfico de arriba de Johns Hopkins reproduce el precipitado aumento de la tasa de letalidad (TL), es decir, las muertes evitables que se produjeron en Suiza durante el período de 13 días durante el que este tratamiento salvavidas les fue negado a los pacientes.

El gráfico que muestra el alto número de muertes por Covid-19 en Suiza durante la prohibición que duró 13 días, tras el informe fraudulento de The Lancet, prueba que el medicamento había reducido la tasa de muertes; esa tasa aumentó precipitadamente durante la prohibición de dicho medicamento. La tasa de mortalidad de la Covid-19 en Suiza disminuyó tan pronto como los pacientes volvieron al tratamiento con la hidroxicloroquina.
  • Esto constituye la prueba científica del efecto curativo de la hidroxicloroquina para pacientes con Covid-19, mediante su administración- retirada-readministración. En este caso, no fue un experimento por diseño, sino más bien el resultado de los edictos gubernamentales.
Además, el gráfico refleja el caso de Francia, cuyo gobierno había emitido una serie de reglamentos restringiendo el uso de este tratamiento eficaz, como la modificación de las condiciones de venta del medicamento sin receta médica a partir del 13 de enero, seguido de una prohibición del uso del medicamento dos meses después. A diferencia de Suiza, Francia tiene una alta tasa de mortalidad del 19,12% en el caso de la Covid-19.
  • Otras pruebas que demuestran el beneficio de la hidroxicloroquina como medio salvavidas en pacientes infectados con Covid-19 proceden de ensayos clínicos realizados por el virólogo de renombre mundial, el doctor Didier Raoult, los cuales demostraron que los pacientes tratados con hidroxicloroquina corrían un riesgo de muerte mínimo: el 0.52%.
El gobierno de los Estados Unidos, al igual que Francia, impuso restricciones draconianas en cuanto al uso de la hidroxicloroquina a nivel nacional y mediante numerosos edictos estatales que dieron lugar a tasas de mortalidad sumamente elevadas.

Los EE.UU. encabezan el mayor número de muertes reportadas de COVID-19. (a partir del 9 de agosto) Una evidencia irrefutable que prepara el terreno para pasar a los actos legales.
  • El 18 de agosto, los senadores estadounidenses Ron Johnson, Mike Lee y Ted Cruz redactaron una carta al Comisionado de la FDA, Stephen Hahn, en la que solicitaban pruebas científicas que apoyaran la retirada por parte de la FDA de la Autorización del Uso de Emergencia de la Hidroxicloroquina en el tratamiento del coronavirus. Y solicitaron estudios de resultados, informes y datos de los EE.UU. e internacionales sobre el tratamiento de pacientes con HCQ o Cloroquina bajo la supervisión de un médico fuera de los hospitales. Solicitaron una respuesta para el 25 de agosto.
A medida que cada vez más médicos de primera línea y científicos honestos se fueron convenciendo por la evidencia de que la hidroxicloroquina era un tratamiento seguro y que evitaba los fallecimientos en el caso de la Covid-19, refiriéndose a ella como una cura para la Covid-19, el medicamento se convirtió en un campo de batalla político.

Los médicos honestos que discuten la narrativa oficial de la Covid-19 son sometidos al asedio; están sujetos a una campaña de censura coordinada entre el gobierno y los medios de comunicación. Los médicos están siendo amenazados por apelar a su juicio profesional, el cual viene respaldado tanto por las pruebas científicas como las clínicas.
  • Los médicos están siendo vilipendiados por priorizar la vida de sus pacientes - lo cual es su deber bajo el juramento hipocrático que reza: "Regla número uno, no perjudiquen a nadie".
Los médicos en primera línea que se expresan públicamente sobre las pruebas dictadas por su propia experiencia clínica después de salvar cientos de vidas mediante el uso de la hidroxicloroquina en combinación con el zinc y la azitromicina, están siendo amenazados por las Juntas de Licencias Médicas estatales y por los representantes del Congreso.

front line doctors alarm covid-19
El 27 de julio, el frente de Médicos de Primera Línea Americanos en los Estados Unidos celebraron una "Cumbre de la bata blanca" en Washington D.C., durante la cual expusieron la "campaña de desinformación masiva" en cuanto a la eficacia de la hidroxicloroquina como salvavidas. El cártel del Big Tech censuró abruptamente ese evento en Internet y cerró su sitio web en un grotesco esfuerzo por impedir que la verdad saliera al público. Esto equivale a la quema de libros de los nazis. De hecho, las tácticas de Big Tech siguen de cerca el libro de propaganda de Goebel.

Estos gigantes de la tecnología están entrelazados financieramente con la Big Pharma; han capturado la narrativa de los medios de comunicación, impidiendo deliberadamente el acceso del público a la verdad.

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La verdad sobre la Covid-19, y la verdad sobre la existencia de un tratamiento efectivo plantean una seria amenaza financiera para el mercado proyectado de 7.000 millones de personas - para una vacuna que aún no ha sido desarrollada. La narrativa del Dr. Anthony Fauci sobre la Covid-19 es idéntica a la de Bill Gates, quien ha invertido miles de millones de dólares en una vacuna aún por desarrollar - e invertido en tecnología destinada a vigilar el cumplimiento de los mandatos de vacunación que él mismo promueve. La narrativa de Gates - Fauci, impulsada por el falso mercado, se repite igual que un loro a través de la Organización Mundial de la Salud, el Instituto Nacional de la Salud y el Centro para el Control de Enfermedades, todos los cuales tienen asociaciones públicas-privadas con la Fundación Gates. Este monstruo de la propaganda comercial ha paralizado gran parte del mundo occidental durante más de seis meses; ha devastado las economías y ha provocado cientos de miles de muertes evitables.
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La lista detallada de la doctora Nass muestra las falsas afirmaciones que han sido refutadas por un creciente número de pruebas, tanto las científicas que fueron publicadas, como las empíricas por médicos de urgencias y médicos en su práctica clínica.

Las pruebas llevaron a los primeros 600 médicos a firmar una carta de protesta contra las restricciones infundadas en el uso de una terapia que salva la vida. La abrumadora evidencia refuta la falsa narrativa del guion construido con mucho esmero y que describe el peligro que corre la aplicación de la hidroxicloroquina. Miles de pacientes a lo ancho del mundo real se curaron al ser tratados tempranamente con hidroxicloroquina en combinación con otros medicamentos baratos disponibles y aprobados por la FDA. Las personas a las que se les recetó hidroxicloroquina de manera profiláctica evitaron los graves síntomas de la infección.
  • Lea el Libro Blanco sobre la Hidroxicloroquina de la doctora Simone Gold donde documenta la indiscutible seguridad del medicamento que ha sido aprobado por la FDA durante 65 años.
  • Examine también la compilación de estudios médicos apoyando la prescripción de la hidroxicloroquina para la Covid-19 en sus primeras etapas, por los doctores Vladimir Zelenco, Harvey A Risch y George C Fareed; así como la lista de 78 estudios mundiales (47 examinados por homólogos y 31 preimpresos). Esos estudios demuestran la eficacia del tratamiento temprano con hidroxicloroquina, mientras que el tratamiento tardío muestra resultados dispares.
  • Tiene la posibilidad de firmar una petición en apoyo a la libertad médica. Dígale a la FDA que autorice el uso de la hidroxicloroquina como posible cura para la COVID-19.
Los médicos - no los burócratas gubernamentales - son los que tienen derecho a la libertad de recurrir a su juicio profesional cuando se trata de encontrar la mejor prescripción para sus pacientes. De momento hay 41.462 cofirmantes.

La lista de control de la doctora Nass arranca con los edictos del gobierno que se emitieron con la idea de evitar que los médicos consiguieran los mejores resultados posibles con dicho medicamento (al principio de la enfermedad, en pacientes ambulatorios). Las prohibiciones del gobierno contra el uso del medicamento fuera de ensayos clínicos controlados - diseñados para evidenciar su ausencia de efectividad - incluyeron 3 importantes ensayos clínicos aleatorios y multicéntricos - Recuperación, Solidaridad y REMAP-Covid) - cada uno de ellos controlaba la dosis mediante la determinación de dosis extremadamente altas de hidroxicloroquina; dosis que se conocían como tóxicas y potencialmente letales. Los artículos anteriores de la doctora Nass analizaron estos ensayos en detalle aquí y aquí.

En un cuarto estudio realizado en China, también se utilizaron altas dosis tóxicas comparables de hidroxicloroquina (3,6 g de HCQ en los tres primeros días seguido de 800mg/día en adelante). Este estudio tampoco señaló ningún beneficio de la HCQ.
  • ¿Por qué los científicos diseñarían ensayos clínicos para someter a miles de pacientes a dosis tóxicas, y a sabiendas? ¿Y por qué los gobiernos apoyarían estos ensayos a pesar de su falta de ética?
La doctora Nass señala en el número 41 de su lista: El uso de la hidroxicloroquina es sin duda una controversia divisoria. Si la hidroxicloroquina funciona razonablemente bien como profiláctico y tratamiento para la Covid-19, tendría el potencial de erradicar la gravedad de la pandemia y nos devolvería la vida tal como la conocíamos.

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Cómo se creó una falsa narrativa sobre la hidroxicloroquina, y más
, por la doctora Meryl Nass,
sábado 27 de junio de 2020; actualizado el 18 de agosto

La increible serie de acontecimientos que tuvieron lugar en los últimos 3 meses en cuanto a la elaboración de un mensaje unificador sobre la hidroxicloroquina y la proliferación de políticas similares sobre este medicamento en los EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Europa occidental es extraordinario. El mensaje advierte de la peligrosidad de la hidroxicloroquina genérica barata que no debe utilizarse en caso de una enfermedad potencialmente mortal, la Covid-19, para la que no existen (otros) tratamientos fiables.

La hidroxicloroquina ha sido utilizada con toda garantía durante 65 años en muchos millones de pacientes. Luego se elaboró el mensaje de que el medicamento es seguro para sus otras aplicaciones, pero peligroso en el caso de la Covid-19. No tiene sentido, pero por lo que podemos observar, el mensaje ha sido persuasivo.

En los EE.UU., "Never Trump" (nunca a favor de Trump) se transformó en "Never Hydroxychloroquine" (nunca a favor de la hydroxicloroquina), y el resultado de la pandemia es "Never Over" (nunca desaparecerá). Pero mientras que la publicidad anti-Trump es lo que caracterizó las estrategias para la supresión en los EE.UU., los fraudes perpetrados en torno a la hidroxicloroquina y la pandemia arrastran a la mayoría de los países occidentales.

¿Fueron estos actos orquestados con premeditación? La decisión es suya.

¿Podrían estos eventos haber sido planeados para asegurar la prolongación de la pandemia? ¿Para vender medicamentos y vacunas caras a una población en cautiverio? ¿Podrían estos actos exacerbar dificultades económicas y sociales prolongadas, lo cual transferiría la riqueza de la clase media a la clase opulenta? ¿Representan estos eventos documentados de forma exhaustiva la evidencia de una conspiración?