La Unión Industrial Argentina (UIA) planteó que aquellos trabajadores que decidan no vacunarse contra el coronavirus no podrán regresar a su puesto de trabajo como parte de los protocolos sanitarios adoptados por cada empresa. Pero, al mismo tiempo, según la UIA esos trabajadores que nieguen la posibilidad de vacunarse deberán también perder el beneficio que tenían hasta ahora de percibir un salario o asignación no remunerativa.
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© Fernando De la Orden
Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA.
Así lo aseguró el titular de la entidad, Daniel Funes de Rioja, durante una conferencia de prensa posterior a la reunión de la Junta Directiva de la entidad fabril, en la noche del martes.

"La dispensa de los trabajadores no vacunados fue modificada por normativa nacional y la gente con primera vacuna ya fue convocada", dijo Funes de Rioja. "Aquellos que no se vacunan o no quieren hacerlo, nadie puede obligarlos a vacunarse. Pero en ese caso, lo que se plantea es que cese la dispensa, para que a su vez cese la asignación no remunerativa correspondiente", dijo el directivo.


Comentario: No es extraño que parásitos estatales como estos industriales sigan la agenda de las élites internacionales globalistas y sus métodos de coacción para inyectar el experimento génico a la mayor cantidad de seres humanos, y controlarlos cada vez más. En todo sistema partidocrático -o sea, oligárquico y antidemocrático- los partidos, sindicatos y patronales son todas estatales y enemigos de la sociedad civil. Por eso aplican medidas draconianas contra el control total sobre el pueblo. Medidas que incluso van contra la propia constitución de la partidocracia.

Las partidocracias liberales/socialdemócratas no son muy distintas a una dictadura fascista o comunista: en las últimas sólo hay un partido único estatal, mientras que en las partidocracias hay varios partidos estatales. Y la otra diferencia es en el tipo de propaganda de régimen -las partidocracias suelen hablar todo el tiempo de ser democracias. Gran mentira-. Pero en ninguno de esos regímenes hay libertad colectiva ni democracia, y por lo tanto, los derechos individuales son dados y quitados por los poderosos -como si fuesen prestados al pueblo- como ha demostrado la agenda totalitaria covidiana de los últimos meses. Todas las ideologías políticas son falsos universales, falsas religiones para controlar y dividir a los gobernados.


Añadió: "No hablamos de despedir. Hemos adoptado métodos de prevención en los ámbitos fabriles, y respetamos las consignas. Una que hoy es inevitable es que quien quiera reingresar en un lugar de trabajo colectivo como es una fábrica tiene que tomar las medidas del caso como es vacunarse, y si no lo hace no podrá ingresar. Y en ese caso, de hecho, cesa la dispensa".

Funes añadió que mientras duró la emergencia sanitaria, el personal que estaba exceptuado de asistir a las fábricas por razones de tipo sanitario seguían percibiendo sus haberes o bien asignaciones no remunerativas en el marco del Artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo. "Pero ahora hay vacuna. Y hay una contrapartida que es el cese del pago respectivo".