Traducido por el equipo de Sott.net en español

El Museo de Arqueología Clásica de la Universidad de Cambridge expone actualmente vaciados de escayola de esculturas romanas y griegas. También se exponen en las aulas, pero dan una "impresión engañosa" de la blancura y la "ausencia de diversidad" del mundo antiguo. La facultad de Clásicas ha insistido en que va a "convertir el problema en una oportunidad" llamando la atención sobre la diversidad de las personas que aparecen en los moldes.
Cambridge University plaster casts
© Twitter
El museo de arqueología va a añadir carteles para detallar la blancura de los vaciados de escayola de las esculturas
Para ello, analizará las formas en que se ha perdido el color y se puede restaurar, así como el "papel de la escultura clásica en la historia del racismo".

La facultad ha dicho que los nuevos carteles informativos sobre la "blancura" de las esculturas de escayola se expondrán a finales de este año.

Pero los responsables de Cambridge han criticado los planes y han calificado la medida de "desquiciada" e "insólita".

Un académico dijo a The Telegraph:
"Se puede entender esto viniendo de un estudiante pero la idea de que haya sido aprobado por la facultad es tan aterradora como cómica. Es muy fácil reírse de esto, pero al reírse, es fácil pasar por alto lo excepcional que es que uno de los mejores departamentos de humanidades del mundo occidental esté publicando estas cosas con un sello institucional oficial".
Otro académico afirmó que las posibilidades de destacar la diversidad serían limitadas, ya que los 600 vaciados de escayola de estatuas romanas y griegas del museo son en su mayoría representaciones de romanos y griegos

The Telegraph ha informado de que los académicos que forman parte de la facultad de clásicas están escandalizados por los planes, que se publicaron como parte de un "plan de acción" para combatir las acusaciones de racismo.

El verano pasado se escribió una carta abierta al presidente de la Junta de la Facultad de Clásicas en la que se pedía "el reconocimiento público de los problemas de racismo dentro de Clásicas y la necesidad de un trabajo antirracista activo dentro de nuestra disciplina".

La carta fue firmada por docenas de estudiantes, exalumnos y otros miembros del personal, y en ella se hacían varias peticiones, entre ellas "el reconocimiento de la existencia de un racismo sistémico dentro de Clásicas".

En respuesta a esta carta, la facultad de Clásicas respondió el mes pasado con un extenso comunicado, así como con un plan de acción, en el que se describían todas las medidas que pensaba tomar para hacer frente a las acusaciones de racismo.

En él se explicaba que se colocarían carteles para explicar la "blancura" de los vaciados de escayola en el museo.


Comentario: Los carteles deberían ser tan serios como las acusaciones y deberían decir algo así como:

"La blancura de estos vaciados se explica por el uso de escayola blanca o blanquecina".


El documento dice: "Los estudiantes informan de que el material difícil no siempre se enseña con suficiente sensibilidad".

También dice que desde el comienzo del año académico se insta a los profesores a incluir "advertencias de contenido" en el material de los cursos.

También se animará a los docentes de la facultad a incluirlas antes de las clases.

Los tutores de clásicas también recibirán formación sobre cómo tratar temas sensibles, mientras que se pondrá en marcha una revisión de todo el lenguaje utilizado en los títulos y materiales de los cursos.


Comentario: En otras palabras, los tutores serán sometidos a un lavado de cerebro ideológico y luego serán supervisados para garantizar la correcta adhesión a la ideología. No hay nada espeluznante en ello.


El documento también afirma que cuando se diseñen nuevos cursos "el lenguaje empleado será objeto de escrutinio".

Todos los cursos nuevos y existentes se revisarán para garantizar que haya suficiente "diversidad" en las listas de lectura y bibliografías.

Este nuevo plan contiene el compromiso de trabajar en la concienciación sobre "el acoso y las microagresiones y cómo combatirlas" mediante una serie de sesiones de "concienciación racial".

El documento también establece que todos los miembros de la facultad de clásicas deben recibir "formación sobre prejuicios implícitos" cada tres años, lo que debe examinarse a través del proceso de evaluación.

También se admite que el compromiso con el "problemático pasado y presente de los clásicos" no ha sido lo suficientemente bueno, en concreto su relación con "el imperialismo, el colonialismo y el racismo arraigado".

El Dr. Arif Ahmed, miembro y profesor de filosofía en Gonville y Caius, afirmó que el "único criterio" para incluir algo en una lista de lectura debería ser su mérito académico.

Declaró a The Telegraph: "Me preocupa en general que en realidad exista la amenaza de diluir el interés y el valor académico de un tema debido a las tendencias políticas actuales".

"Las universidades no existen para ningún propósito político, ni siquiera uno loable como el antirracismo".