La gente salió a las calles después de que las autoridades locales ampliaran la lista de profesionales que tienen que someterse a la inmunización, lo que ha afectado a cerca de un millón de residentes del estado.
Protests Australia
© AAP Image/James Ross / Reuters
Protestas contra la vacunación obligatoria en Melbourne, Australia, el 22 de septiembre de 2021.
La Policía de Melbourne (estado de Victoria, Australia) arrestó este sábado un total de 109 personas durante las manifestaciones en protesta por la vacunación obligatoria contra el coronavirus, reporta 9News.


La gente salió a las calles después de que las autoridades locales ampliaran la lista de profesionales que tienen que someterse a la inmunización, lo que ha afectado aproximadamente a un millón de residentes del estado, precisa ABC News.


El número de las fuerzas de seguridad era superior al de manifestantes. En los videos difundidos en redes se oye a los participantes insultar a los policías, que persiguieron a los manifestantes a caballo y se separaron en grupos para realizar detenciones individuales.


Este viernes el primer ministro del estado de Victoria, Daniel Andrews, anunció que todos los residentes que trabajan fuera de sus casas tendrán que inmunizarse con la primera dosis de una vacuna anticovid hasta el 15 de octubre y completar su curso de vacunación para el 26 de noviembre.


La medida afecta a diputados locales, empleados en el comercio minorista, jueces, agentes policiales y periodistas, entre otros. Antes, solo los que trabajaban en las residencias para ancianos, junto con los empleados del sector sanitario y de construcción estaban sometidos a esta obligación, lo que también desató una serie de protestas incluso más violentas.

Por su parte, el primer ministro de la nación, Scott Morrison, reaccionó al respecto, indicando que solo se puede llegar a imponer la vacunación obligatoria "bajo circunstancias excepcionales". Además, agregó que más del 55 % de la población adulta del país está inmunizada por completo, mientras que más del 78 % de los ciudadanos mayores recibieron al menos una dosis.