El Senado de México aprobó este martes por amplia mayoría prohibir y sancionar penalmente las terapias de conversión, conocidas como Esfuerzo para Corregir la Orientación Sexual o Identidad de Género (ECOSIG).
Con 69 votos a favor, 2 en contra y 16 abstenciones, la cámara alta dio su visto bueno en lo general a un proyecto que reforma el Código Penal Federal y la Ley General de Salud, y que impone penas de dos a seis años de prisión a quien promueva o aplique cualquier tratamiento, terapia o práctica destinada a "obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar, anular o modificar la orientación sexual, identidad o expresión de género de una persona".
En lo particular, se aprobó un dictamen que añade a ambas leyes el capítulo "Delitos contra la orientación sexual o la identidad de género de las personas".
La reforma aprobada establece una suspensión profesional de uno a tres años al personal de salud que realice cualquier tipo de práctica de conversión.
En la iniciativa se manifiesta que las "mal llamadas terapias provocan que se interiorice un sentimiento de rechazo hacia la propia orientación sexual, a vivirla con culpa y vergüenza".
Comentario: Este es un precedente bastante preocupante, ya que no otorga una forma legal de hacer balance en lo que respecta a los niños. Mientras que es adecuado proteger a las personas adultas y su orientación sexual, no establecer una norma para proteger a los niños de la influencia de quienes impulsan la agenda LGBT, solo puede generar problemas en una sociedad tan confundida como en la que vivimos hoy en día.
Que los adultos vivan su vida como elijan es deseable, pero nos parece igual o más importante establecer un límite de edad para cierto tipo de información que puede terminar por exponer a menores a conceptos para los cuales no están preparados.
La senadora Lucía Meza, del oficialista Morena, destacó que con el dictamen aprobado "queda penalizada cualquier práctica médica o mental que atente contra la orientación sexual o la identidad de género de las personas".
Otra forma de tortura
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las terapias de conversión "causan profundos traumas físicos y psicológicos a las personas que las sufren".
Por ello, agencias especializadas de la ONU han concluido que "esas terapias pueden equivaler a tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes".
Según datos de Naciones Unidas, al menos en 68 países se realizan terapias de conversión, destacando por su frecuencia naciones de América Latina y el Caribe, de África y de Asia.




Comentario: Es comúnmente aceptado que la orientación sexual no sólo no se elige sino que no se puede cambiar. Ya seas heterosexual u homosexual, es lo que te ha tocado y no puedes hacer nada por revertirlo. Y así es seguramente para la gran mayoría de personas, sin embargo, como estamos descubriendo a través de los avances en las ciencias cognitivas hay excepciones que merecen una atención.
Trabajos como los de Peter Levine en su curación del trauma o la teoría polivagal de Stephen Porges, entre muchos otros, nos muestran como eventos traumáticos pueden provocar en nosotros todo tipo de desórdenes postraumáticos. Ejemplos como el de un mujer que sufre ataques de pánico y descubre que sólo ocurren cada vez que se cruza con hombres calvos, y gracias a un tratamiento adecuado recupera sus recuerdos de violación en la infancia por una persona calva y consigue la curación de sus ataques de pánico cuando trabaja sus emociones e integra toda esa energía traumática reprimida.
Un niño heterosexual podría ser abusado sexualmente por un hombre, reprimir toda esa energía de dolor y desarrollar en su adolescencia un cambio de orientación sexual como medida de protección ante ese dolor insoportable que convierte en "placer" para seguir adelante, pero que sólo le traerá desgracias en su vida y más desórdenes físicos y mentales si no trabaja esas emociones reprimidas. Lo mismo por tanto podría ocurrirle a la inversa a un niño homosexual.
Así que prohibir las terapias de conversión NUNCA, más bien adaptar sus rudimentarios métodos a los nuevos avances para que aquellos, tanto heterosexuales como homosexuales, que sí sufren un cambio de orientación sexual por traumatismo puedan obtener su curación.
Para más información tienen una gran variedad de libros traducidos al español que tratan las distintas secuelas del trauma vean: