Lucía Meza, senadora de Morena, destacó que con el dictamen aprobado "queda penalizada cualquier práctica médica o mental que atente contra la orientación sexual o la identidad de género de las personas".
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© Alfredo Estrella / AFPDesfile del Orgullo en Ciudad de México, el 25 de junio de 2022.
El Senado de México aprobó este martes por amplia mayoría prohibir y sancionar penalmente las terapias de conversión, conocidas como Esfuerzo para Corregir la Orientación Sexual o Identidad de Género (ECOSIG).

Con 69 votos a favor, 2 en contra y 16 abstenciones, la cámara alta dio su visto bueno en lo general a un proyecto que reforma el Código Penal Federal y la Ley General de Salud, y que impone penas de dos a seis años de prisión a quien promueva o aplique cualquier tratamiento, terapia o práctica destinada a "obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar, anular o modificar la orientación sexual, identidad o expresión de género de una persona".

En lo particular, se aprobó un dictamen que añade a ambas leyes el capítulo "Delitos contra la orientación sexual o la identidad de género de las personas".

La reforma aprobada establece una suspensión profesional de uno a tres años al personal de salud que realice cualquier tipo de práctica de conversión.

En la iniciativa se manifiesta que las "mal llamadas terapias provocan que se interiorice un sentimiento de rechazo hacia la propia orientación sexual, a vivirla con culpa y vergüenza".


Comentario: Este es un precedente bastante preocupante, ya que no otorga una forma legal de hacer balance en lo que respecta a los niños. Mientras que es adecuado proteger a las personas adultas y su orientación sexual, no establecer una norma para proteger a los niños de la influencia de quienes impulsan la agenda LGBT, solo puede generar problemas en una sociedad tan confundida como en la que vivimos hoy en día.

Que los adultos vivan su vida como elijan es deseable, pero nos parece igual o más importante establecer un límite de edad para cierto tipo de información que puede terminar por exponer a menores a conceptos para los cuales no están preparados.


La senadora Lucía Meza, del oficialista Morena, destacó que con el dictamen aprobado "queda penalizada cualquier práctica médica o mental que atente contra la orientación sexual o la identidad de género de las personas".

Otra forma de tortura

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las terapias de conversión "causan profundos traumas físicos y psicológicos a las personas que las sufren".

Por ello, agencias especializadas de la ONU han concluido que "esas terapias pueden equivaler a tortura u otros tratos crueles, inhumanos o degradantes".

Según datos de Naciones Unidas, al menos en 68 países se realizan terapias de conversión, destacando por su frecuencia naciones de América Latina y el Caribe, de África y de Asia.