La Guerra de Ucrania ha vuelto a poner de manifiesto, una vez más, que el ejército ruso es el más avanzado del mundo, sobre todo en el aspecto tecnológico. Por ejemplo, sólo Rusia tiene un caza, el Su-57, con la capacidad de servir como bombardero estratégico.
El 21 de octubre la revista
Business Insider se burlaba de los nuevos cazas rusos. "¿Dónde está el ampliamente publicitado Su-57 ruso? Conocido por la OTAN como 'criminal' (código OTAN Felon), ha estado prácticamente desaparecido, excepto por un posible lanzamiento de un misil desde Rusia el año pasado" (1).
La revista no estaba al corriente.
Rusia prefiere no exhibir sus últimos modelos de aviones militares, pero el Su-57 ya había entrado en combate en Ucrania, con mucha cautela y dejando pocos rastros. El verano pasado apareció en Ucrania un vuelo de cuatro Su-57 operando en una única red de información. Los aviones se integraron mediante sistemas automáticos de comunicación, transferencia de datos, navegación e identificación en tiempo real (2). Gracias a ello fue posible confirmar la débil firma de los radares enemigos. La operación se llevó a cabo con el objetivo de detectar y destruir los sistemas de defensa aérea ucranianos. Los resultados de la operación no han sido comunicados.