
La funcionaria fue arrastrada por la calle, obligada a caminar hasta Huayculli, en Quillacollo, donde fue montada sobre una tarima para cortarle el cabello y echarle pintura roja. Los agresores, muchos de ellos jóvenes con palos y piedras, la insultaron y la obligaron a decir que dejaría el cargo.
"Si los vinteños me lo piden. Si lo movimientos de los vinteños vienen y me piden que me vaya me voy a ir", dice la alcaldesa, visiblemente angustiada y llorando, en uno de los videos que circulan en redes sociales.













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