Consciente o inconscientemente, cada día generamos más datos. Cada vez desde más dispositivos y pantallas. Ya no es sólo tu mail, es tu nombre, apellido, una tarjeta de crédito asociada a tu cuenta, tu género, Y esta cuenta recién empieza.
Según las páginas que mirás, las encuestas que contestás, los likes que das o los tweets que compartís, las plataformas pueden definir tu ideología política, tus gustos, tus miedos y quizás hasta más de lo que te imaginás.Es un ritmo un poco difícil de seguir y hay reglas del juego que hay que cambiar. ¿Por qué todo tiene que ser analizado o procesado? ¿Qué fines reales tiene esta hiper segmentación?
Muchas veces parece que estamos firmando contratos invisibles. "Yo te doy el servicio, vos te registras en mi sitio, y yo puedo analizar toda tu información". Así parece que son las cosas. Entonces, ¿cuáles son los límites? ¿Hay alguno?
En agosto de 2018, Facebook anunció que por medio de su plataforma se iban a poder cargar los datos de tu cuenta bancaria en tu perfil de usuario. La empresa de Mark Zuckerberg dijo que lo iba a ofrecer para convertir el online banking en algo mucho más eficiente. Tu información bancaria a un click, en sus bases de datos.
Comentario: Al igual que con el 11 de septiembre y el escándalo "Russiagate", el "suicidio" de Epstein es otro ejemplo en el que la historia oficial es la teoría de la conspiración del sombrero de papel de aluminio más absurda de todas. Esto prueba esencialmente que el término no tiene poder explicativo, más allá que el de identificar y difamar teorías que no son sancionadas por los "creadores de la realidad".
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