OF THE
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"Para empezar, porque no es razonable que el crío cuando cae, probablemente golpeando las paredes, provoque desprendimientos en el interior de la cavidad como para generar tanto material que luego se coloca sobre sí mismo y obtura el hueco al completo, de forma tan fuerte", cuentan.
En la conversación, el pocero no cree que el niño de dos años pueda estar a tanta profundidad. "Tiene 80 metros dice, pero 80 no... la mitad. Si yo le quite un tubo de un metro y medio y toda la arena le cayó adentro".¿Y si ese supuesto tapón es tan sólido y compacto porque es sencillamente el final del pozo? No habría nada debajo.
El pozo al que el pequeño cayó es un orificio de prospección para buscar agua, de 25 centímetros de diámetro y 110 metros de largo, algo más estrecho y menos profundo de lo que se barajó en un principio (40 centímetros por 150 metros).El pocero ha confirmado a El Confidencial que el diámetro es de 20 y que no cabe ningún niño, además de confesar que la Guardia Civil le ha pedido que no hable con nadie:
¿Y qué pasó con el pozo? ¿Por qué no se selló? "Yo lo dejé todo bien. No entiendo lo que ha pasado", "Dejé allí 6.000 kilos de tierra que han tirado por el lateral. Está todo al revés. Yo no lo hice así".¿Por qué están los medios mintiendo deliberadamente sobre el diámetro del pozo? ¿Acaso 20 cm les estropea el negocio de hacer creer que un niño puede caber en ese pozo?
"Luego los medios no ponéis bien lo que yo digo". "No, no estoy tranquilo. La Guardia Civil me ha dicho que guarde silencio"
Antonio Periquete [el pocero] se pregunta: "¿Por qué la tele no dice el diámetro?". "Son 20 centímetros de diámetro". "No, son 21 y medio", precisa. "Yo digo una cosa y ponen otra". "Estoy preocupado, claro que sí. Si yo no hubiera hecho nada, sería mejor... Pero bueno. Me ha tocado a mí". Asegura que en todos los pozos que ha hecho nunca ha ocurrido nada, nadie se ha caído. "El de Totalán yo lo tapé y la tierra la han puesto a seis metros. Me han dicho que no hable con nadie".
Antonio trabaja con otro empleado. "Soy empresario, pero también trabajador", precisa. "Perdonadme, pero es que ya lo he explicado una pila de veces y no comprendéis las cosas". Explica que no solo quitaron la piedra que él metió, sino que habían hecho una zanja. También que alguien entró con una retroexcavadora y que el terreno se rebajó en 40 centímetros. "Es que todo está modificado", insiste. Y confiesa: "No sé qué ha podido pasar"
Confía Periquete en que la Guardia Civil tomara fotografías de cómo estaba la zona. Ha ido dos veces a declarar ante los agentes. "Si el agujero no hubiera estado tapado, al quitar la tierra se cae entero. La zanja la han hecho para algo. Un niño de dos años no quita una piedra tan gorda". ¿Dónde estará Julen? Se supone que está en el tapón, a 70 metros bajo la superficie. "No lo sabemos", aclara.
"El agujero no tiene una dirección vertical como si la perforación cayera a plomo. En cien metros puede haber una desviación de hasta dos y tres metros hacia los laterales. Además, la apertura sólo tiene un palmo de anchura. En ese espacio yo he llegado a recuperar martillos. ¿Es posible que un bebé no se quede atascado y que haya llegado al fondo? Ya te digo yo que eso es muy difícil"Las contradicciones de los familiares en las primeras versiones de lo sucedido en el minuto 0:50 y en el minuto 1.42 del siguiente vídeo:
"Mediante rotopercusión neumática, un potente martillo va abriendo la tierra. Si se encuentra con un obstáculo en su camino, como por ejemplo una roca, tiende a buscar la zona de tierra más blanda. Por eso me parece tan extraño que en los primeros casi 80 metros no se le haya encontrado ya", dice.

Comentario: Para más información sobre este enigmático caso vea: