Traducido por el equipo de SOTT.netUna masa de agua fría en el Atlántico Norte es una señal inquietante de que el sistema de corrientes que regula el clima del planeta podría estar debilitándose.

Las corrientes oceánicas del Atlántico regulan el clima y, según sugieren las últimas investigaciones, podrían estar debilitándose.
Una misteriosa mancha de agua en el Atlántico Norte ha desconcertado a los científicos durante décadas. Situada al sureste de Groenlandia, esta masa de agua marina fue más fría entre 1901 y 2021 que a finales del siglo XIX, incluso cuando los mares que la rodeaban se calentaban cada vez más.
Algunos científicos
relacionaron este «agujero de calentamiento» con la entrada de agua fría procedente del deshielo del Ártico; otros
culparon a la contaminación provocada por el transporte marítimo, que puede
rebotar los rayos del sol hacia el espacio. Sin embargo, cada vez hay más pruebas que sugieren que el agujero tiene un origen más siniestro, cuyos efectos, si se desatan, llegarían mucho más allá de una pequeña región del Atlántico Norte.
El agujero de calentamiento podría ser una señal de que las corrientes del océano Atlántico se están ralentizando. Esta red de corrientes regula el clima de la Tierra, trasladando el calor de los trópicos al hemisferio norte. Las corrientes, entre las que se encuentra la corriente del Golfo, forman un enorme bucle aparentemente permanente conocido como circulación meridional de retorno del Atlántico (AMOC).
Comentario: The Connexion informa: