Fuertes nevadas acompañadas de intensas ráfagas de viento, pueblos sepultados bajo cantidades astronómicas de nieve en polvo... Un tiempo casi apocalíptico es el que reina en estas regiones desde hace unos días... y los habitantes lo recordarán.
¿Quién podría haber predicho que 2026 pasaría a la historia? Tanto en precipitaciones como en nevadas, este año ha batido numerosos récords. Las numerosas estaciones de esquí que siguen abiertas son prueba de ello, ya que las intensas nevadas de los últimos días han vuelto a cubrir las pistas de blanco.
Esto permite a los esquiadores que lo deseen disfrutar de los placeres del esquí por última vez en Semana Santa. Si bien las fuertes nevadas son una bendición para las estaciones de esquí, no es necesariamente así en otros lugares. Cuando el invierno aún no ha dicho su última palabra en las montañas, a veces toda una zona queda paralizada, como ha sido el caso esta semana.












